Revira el Departamento de Estado las declaraciones del presidente Felipe Calderón sobre el trato a inmigrantes en territorio estadounidense; asegura que desea "continuar trabajando" con el gobierno mexicano en esta materia
Washington.- El Departamento de Estado dijo el martes que "desea continuar trabajando" con el gobierno mexicano en materia de inmigración, particularmente en cuanto al trato que reciben los migrantes de ese país en Estados Unidos, que según el presidente Felipe Calderón era de persecución y vejación.

El comentario se deriva de las críticas que Calderón formuló contra Estados Unidos el domingo en su mensaje desde Palacio Nacional, por las medidas unilaterales que estaban aplicando las autoridades contra millones de indocumentados mexicanos luego de fracasar en el Congreso estadounidense un proyecto de reforma de las leyes de inmigración.

"Si el presidente Calderón tiene ideas o preocupaciones que quisiera tratar con nosotros, estoy seguro de que estaremos complacidos de oírlas", dijo el portavoz Tom Casey. "Nosotros reconocemos, y eso es importante, que los temas de inmigración afectan a ambos países y requerimos la capacidad de trabajar juntos para enfrentarlos".

En su mensaje a la nación, Calderón expresó su "enérgica protesta" por las medidas unilaterales tomadas por el Congreso y gobierno de Washington que, dijo, "exacerban la persecución y el trato vejatorio en contra de los trabajadores mexicanos no documentados".

Igualmente, expresó su rechazo al proyecto estadounidense de construir un muro de más de mil 100 kilómetros en la frontera común.

Casey dijo a la prensa hablando en el Departamento de Estado que Estados Unidos deseaba "continuar trabajando con el gobierno del presidente Calderón para asegurar que aun cuando estamos aplicando nuestras leyes, lo hagamos de manera que se respete la dignidad de los afectados y que no se ponga a nadie bajo presión de ningún tipo".

Preguntado si la actual percepción del gobernante mexicano obstruía la cooperación de México con Estados Unidos en otras áreas, como la seguridad, Casey dijo que no.

"No creo que nada de que haya ocurrido recientemente va a afectar nuestra cooperación básica con nuestros amigos mexicanos en otros campos", comentó.

Un acuerdo de inmigración ha sido la columna vertebral del presidente Vicente Fox, antecesor y correligionario de Calderón.

Al no haberlo alcanzado durante el sexenio de Fox, Calderón dijo que dejaría de enfatizar ese propósito y trataría de mejorar más bien el ambiente en México para recibir más inversiones y crear los empleos que buscan los mexicanos al emigrar.