Agencias
México.- La última vez que los Borregos Campus Estado de México se coronaron campeones en el 2003, Iván Valdez se convirtió en el protagonista del juego al relevar a su hermano Ignacio en los controles y guiar a los mexiquenses a una espectacular voltereta.
Lo recuerda bien. "Era el último cuarto del partido y estábamos en desventaja. Afortunadamente pudimos anotar 17 puntos y llevarnos la corona ese año. Fue un gran juego para los dos", dijo Iván.

Hoy, convertido en un jugador mucho más maduro y con más experiencia, el jugador de cuarto año asegura que llega en su mejor momento a la disputa del título.

"No hay nada que se compare con la sensación de ser los mejores. Tenemos la oportunidad de llegar a la final después de cuatro años y creo que es en nuestro mejor momento y con un equipo competitivo", dijo el pasador.

Y el sueño de Valdez no es descabellado si tomamos en cuenta que terminó la temporada regular como el mejor pasador de la liga con un total de 2269 yardas conseguidas a diferencia de Gilberto Escobedo, quarterback de los Borregios, quien culminó en el cuarto lugar.

"Fue un buen año para todo el equipo y queremos coronar el esfuerzo de la mejor manera que es levantando el trofeo de campeones".

La mejor herencia que Iván recibió de Ignacio fue la filosofía de entregarse en cada uno de los juegos.

"Compartimos el emparrillado por un tiempo y aprendimos que lo más importante es tener confianza en nosotros mismos y dar todo en cada minuto a pesar del marcador".

La espera llegará a su fin mañana viernes, cuando se realice la final en el estadio Tecnológico e Iván tenga la oportunidad de sumar un trofeo más a la vitrina familiar.