Los organizadores de la competencia responsabilizaron a la crisis económica mundial por la caída de participantes, pues en la edición anteriore se registraron más de 500
El Dakar de 2010, que comenzará el próximo día 1 de enero en Buenos Aires, contará con algo menos de 400 participantes, frente a los más de 500 de la anterior edición, una caída de la participación que los organizadores achacan a la crisis económica y no a la pérdida de interés deportivo de la prueba.

"Estamos en un contexto económico difícil en general y en el deporte del automóvil en particular. Pese a ello estamos muy contentos de la participación que tenemos, con casi 400 vehículos y los principales pilotos en las tres categorías", aseguró el director de la prueba, Etienne Lavigne.

Señaló que mientras que en otras competiciones se han retirado algunas de la principales marcas, el Dakar sólo ha sufrido el abandono de Mitsubishi.

Lavigne negó que se pueda comparar la nómina de inscritos este año con la de la pasada edición, cuando se registró una cifra "histórica" de participantes.

"Nunca habíamos tenido tantos vehículos en un Dakar. Este año tenemos algo menos de 400, es una cifra razonable, hemos tenido ediciones con menos participación. Es una participación muy aceptable", aseguró.

Lavigne destacó el atractivo de la prueba de 2010, que comenzará en Buenos Aires y terminará en la misma ciudad tras haber efectuado un recorrido de 9 mil kilómetros, 5 mil de ellos cronometrados, en sentido inverso a las agujas del reloj y que atraviesa tierras argentinas y chilenas.

Los vehículos inscritos pasarán a partir de mañana las verificaciones técnicas en el puerto francés de Le Havre, donde embarcarán con destino al puerto argentino de Zárate, al que llegarán tras 21 días de navegación.

La prueba cuenta con la inscripción de los principales pilotos en las tres categorías.

En motos, el ganador de este año, el español Marc Coma, y el la edición de 2008, el francés Cyril Despres, volverán a participar a los mandos de una KTM de 650 centímetros cúbicos.

Este tipo de moto, señaló Lavigne, verá este año limitada su potencia gracias a una reducción de la entrada de aire, lo que les igualará con las motos de 450 centímetros cúbicos.

Los franceses David Frétigné, tercero del año pasado, y David Casteu, además del chileno Francisco "Chaleco" López participarán con este tipo de motos.

Lavigne señaló que esta modificación técnica hará más interesante la competición porque iguala todas las máquinas.

Además, señaló que ha permitido la vuelta de marcas al rally, como Aprilia, BMW, Honda o Yamaha, "que podrán luchar por la victoria" frente a la hasta ahora todopoderosa KTM.

En la categoría de coches, el abandono de Mitsubishi "supondrá una redistribución de las cartas" porque los pilotos acostumbrados a disputar el rally con esos vehículos "tendrán que adaptarse a otros diferentes".

Es el caso del francés Stéphane Peterhansel y del español Nani Roma, que rodarán al volante de un BMW y que se opondrán a la "armada" de Volkswagen formada por el sudafricano Giniel de Villiers, el español Carlos Sainz y el qatarí Nasser Al Attiyah.

Lavigne aseguró que el Dakar propone "un recorrido excepcional entre dos países que nos han abierto sus brazos", destacó la "variedad de terrenos y dificultades a afrontar" y las "condiciones extremas del clima en la región".

En particular, el director del Dakar destacó el paso por el desierto de Atacama, que en la pasada edición albergó dos etapas y en la próxima será el escenario de siete.

Con respecto al año pasado, Lavigne aseguró que han buscado especiales más cortas y señaló que "no es necesario meter muchos kilómetros para hacer una etapa más dura y atractiva".

La caravana del Dakar partirá de Buenos Aires el día 1 de enero con destino a Colón.

Tras quince etapas y una jornada de descanso en la localidad chilena de Antofagasta, el rally volverá a la capital argentina.

Antes de internarse en Chile recorrerá las ciudades argentinas de Córdoba, La Rioja y Fiambala.

Copiapo, Antofagasta, Iquique, La serena y Santiago serán las etapas chilenas del rally.

De vuelta a Argentina, la caravana atravesará San Juan, San Rafael y Santa Rosa.