Redacción
Sylvester Stallone y su héroe combatiente, que empezó siendo una representación trágica de los veteranos de la guerra de Vietnam en el filme original de la saga, y que se transformó en superhéroe para la tercera parte, está de regreso para una cuarta entrega.
En esta versión se verá a John Rambo enmedio de la brutal dictadura militar de Myanmar, al sureste de Asia, en una región conocida como Burma, donde en la vida real el gobierno local recibió una condenación por las violentas supresiones en pro de la democracia.

La historia de la película, que se basa en hechos reales, pero que es mera ficción, envuelve a Rambo en la misión de ayudar a misioneros a cruzar una salvaje travesía por el río Salween para entregar ayuda a refugiados de guerra.

Rambo ha pasado las dos últimas décadas en la región como un ermitaño, tirando su patriotismo, perdiendo su fe y acrecentando su humanidad.

"Él se da cuenta que toda su existencia ha sido en vano", dice Stallone. "La paz es un accidente, la guerra es natural. Los hombres viejos las empiezan, los jóvenes pelean por ellas y todos enmedio mueren a causa de ellas, nadie te dice la verdad. `¿Crees que Dios lo hará funcionar? ¿Qué debe hacer Él para cambiar al mundo?', se pregunta Rambo, y concluye que Dios no está haciendo nada. Somos animales agresivos y jamás habrá paz, así es como se siente", afirmó el veterano actor.

Cuando se encuentra con los activistas humanos "le remueven la última fibra de humanidad que podría tener, por eso los ayuda", dice Stallone.

La cinta se titula simplemente "Rambo", sin ningún número de secuela, igual que la más reciente película de Sly, "Rocky Balboa", la sexta película de la franquicia, que sedujo a la crítica y los fans para "restituir" la icónica saga.

De igual forma, este cuarto Rambo busca rehabilitar los cuentos de soldados torturados, que no están tan alejados de la realidad como mostró "Rambo III" en 1988.

Stallone, de 61 años, asegura que alejó de su cabeza el concepto de "fama" desde alguna de aquellas películas y no guarda estos personajes en su corazón como algo icónico.

"Cuando tú crees que eres algo inusitado, irrepetible, que nadie más podría ser como tú, inconsciente como actor y que todo eso sucede gracias a tu fama, es muy fácil perder el piso", dice, "si tienes algo de eso, pero todo tiene un límite y el público te lo cobra". (Con información de USA Today).