LA JORNADA
México, D.F. .- Cerca de 148 obras del acervo de arte popular reunido por Diego Rivera en sus viajes por la República, las cuales exaltan la labor de los artesanos mexicanos, integran la muestra La colección de arte popular del Museo Estudio Diego Rivera, que el jueves 15 será inaugurada en ese recinto de San Angel Inn.
De la colección del pintor guanajuatense, el cual era un apasionado de las tradiciones y la cultura mexicanas, se hace una revisión crítica de esas piezas, así como de ciertas costumbres que oscilan entre la solemnidad de la muerte, las calaveras, las fiestas de los pueblos y todos aquellos elementos que las hacen propias de la cultura nacional.

Sahumadores, guajes, judas, calaveras de cartón, candelabros, platos en cerámica, alfarería y hasta las tradicionales alcancías con figura de cochinito serán expuestas junto con obra de Rivera, quien utilizó estos objetos como modelos y los plasmó en sus pinturas.

Con curaduría de Juan Coronel, las piezas están organizadas en función de la etnia y el estado a los que pertenecen. También se presentarán óleos, dibujos y bocetos donde aparecen las piezas que estarán en exhibición, así como fotografías en las que se aprecia a Rivera trabajando en su estudio de San Angel.

Coronel, nieto del pintor, explica que en la muestra se aprecian los recorridos realizados por el muralista por toda la República. "Diego guardó piezas toda su vida y seleccionaba las obras bajo un orden ritual y artístico."

Elegía las piezas que adquiría "con un sentido muy esencial y de forma primigenia, y casi todas tienen significado ritual, pero más le interesaba la carga metafísica".

En la muestra figuran los judas, seres fantásticos que cobran vida con la creatividad de artesanos como Pedro Linares y Carmen Caballero.

En esta colección resurge el recuerdo fantástico que generó al muralista el mercado El Volador y el goce que le proporcionaron los puestos de alfarería, rebozos, pieles, zapatos, lacas, sombreros de palma, además de la cestería de cuerdas preciosas para accesorios de montura, platos, platones y coloridas jarras.

De estas visitas frecuentes adquirió objetos de singular belleza para formar una espléndida colección de arte popular. No sólo de los mercados obtenía los objetos, sino también de talleres y de sus viajes al interior de la República, añade Coronel.

"Es una exposición que hace un análisis de cómo Rivera veía el arte popular, el cual utilizó para integrarlo a su arte moderno."

Permanente restauración

Serán montadas, también, alrededor de 100 piezas, incluidas fotografías que Rivera captó sobre festividades indígenas, además de algunas obras que prestaron los museos Nacional de Arte y de Arte Moderno, entre otros recintos.

Juan Coronel, quien también trabaja en una exposición individual de fotografía que se titula La plaga, dijo que el acervo de la casa-estudio de Rivera está en permanente catalogación y restauración.

La filosofía del artista era que el arte, cuanto más nativo, más pertenecía al mundo.
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