La Jornada
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), incorporará al combate directo al narcotráfico en las calles del país, a más de 5 mil 200 hombres que hasta hace dos semanas estaban asignados a tareas de erradicación de cultivos ilícitos, revelaron fuentes de alto nivel de las fuerzas armadas.
México, D.F..- Según las fuentes consultadas, la Sedena prepara nuevos elementos en tareas de investigación e inteligencia contra la delincuencia organizada y reforzará la presencia militar en los estados donde mayor violencia se ha registrado, y donde se asientan algunos de los principales líderes de los cárteles de las drogas.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), incorporará al combate directo al narcotráfico en las calles del país, a más de 5 mil 200 hombres que hasta hace dos semanas estaban asignados a tareas de erradicación de cultivos ilícitos, revelaron fuentes de alto nivel de las fuerzas armadas.

Dentro de la reestructuración que realizan altos mandos de la Sedena para combatir el tráfico de estupefacientes, y que comprende una nueva distribución territorial de sus instalaciones y miembros, también se inició la modificación de las estructuras operativas para la erradicación de sembradíos de mariguana y amapola, y persecución de integrantes de los diversos cárteles que operan en territorio nacional.

De acuerdo con la información obtenida, entre 10 y 15 batallones, con 524 hombres cada uno, dejarán de realizar trabajos de erradicación manual, que es la parte fuerte que en esa materia realiza la Sedena, pues la erradicación por fumigación se encuentra casi detenida.

En ese contexto, los soldados mexicanos han erradicado de manera manual 26 mil 597 hectáreas de cultivos ilícitos en lo que va de esta administración federal, y de ellas, 39 mil 917 hectáreas eran sembradíos de mariguana.

En promedio, la Sedena ha destinado en los últimos dos años casi al 25 por ciento de su personal, es decir 45 mil soldados, para la detección y destrucción de cultivos de mariguana y amapola en el todo el país, sobre todo en los estados de Sinaloa, Durango, Chihuahua, Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, que son las principales zonas productoras de enervantes en México, según informes de la Procuraduría General de la República.