Excélsior
Torreón continúa siendo una de las ciudades más violentas, no sólo por las constantes balaceras protagonizadas por narcotraficantes, sino por el número de víctimas que han caído por las balas de la delincuencia.
Saltillo, Coahuila.- Pese a la presencia del Ejército mexicano y del patrullaje constante de las fuerzas federales desde marzo pasado Coahuila se ha convertido en una entidad violenta, con secuestros, levantones, más de cien ejecuciones en 2009 y asaltos a mano armada, que tienen atemorizados a los habitantes. Torreón, ubicada en la Comarca Lagunera, registra ya 90 ejecuciones.

Apenas ayer fue acribillado en esta capital un microempresario originario de Chihuahua. Y en el municipio de Francisco I. Madero el Ejército y la Policía Federal detuvieron a 15 policías municipales, acusados de la desaparición de cuatro personas que viajaban de Piedras a Torreón, el 15 de junio, además de diversos levantones.

Los crímenes se han atribuido a la guerra entre los cárteles de la droga, que luchan por apoderarse de los puntos de paso y distribución, como Torreón, Piedras Negras, Parras de la Fuente y esta capital.

Torreón continua siendo una de las ciudades más violentas, no sólo por las constantes balaceras protagonizadas por narcotraficantes, sino por el número de víctimas que han caído por las balas de la delincuencia.

En esa ciudad hay un despliegue importante de efectivos militares. Más de tres mil soldados vigilan la seguridad.

El 9 de febrero se prendieron los focos rojos en el estado, al ser descubiertas ocho narcofosas con 20 cadáveres en el municipio de Arteaga; ese mismo día un comando armado ingresó al Cereso de Torreón y mató a tres internos y liberó a otros ocho.

En la zona limítrofe con Durango, el pasado 27 de mayo fue ejecutado el periodista Eliseo Barrón Hernández, quien fue plagiado una noche antes en su domicilio; el hombre fue encontrado con un balazo en la cabeza en el ejido Eureka, en Gómez Palacio, Durango.

En esta capital han ejecutado mujeres, microempresarios y hasta niños. En lo que va del año se han contabilizado cuatro ejecuciones en esta ciudad, antes considerada muy tranquila.

Aquí también se logró una de las detenciones más importantes del Ejercito; el pasado 20 de marzo fue capturado Sigifredo Nájera Talamantes, El Canicón, lugarteniente de Osiel Cárdenas Guillén. A Nájera se le acusó de narcotráfico, trafico de personas, robo de combustible a ductos de Pemex, piratería, homicidio, secuestro y extorsión.

En Ramos Arizpe, fue encontrado el cuerpo de un hombre el 1 de julio pasado. A nueve días del hallazgo, las autoridades no han localizado la cabeza.

En Piedras Negras, el pasado 25 de abril fue ejecutado el coronel retirado Arturo Navarro López, quien era director de la Policía Municipal de esa ciudad fronteriza.

El hombre fue acribillado al salir de su domicilio en la madrugada, dentro de su automóvil. La indagación la atrajo la PGR, aunque hasta el momento no hay personas detenidas.

El llamado pueblo mágico de Parras de la Fuente también recibió una fuerte sacudida en materia de seguridad pública.

El pasado 26 de junio, cuatro policías municipales fueron detenidos por agentes de la Fiscalía de Coahuila por participar en el secuestro de cuatro integrantes de una familia originaria de Hidalgo.

Para esta capital no se descarta la presencia de más elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, luego de las ejecuciones vinculadas con el crimen organizado.

Los pastores de la Iglesia celebramos la democracia, pero nos cegamos y enmudecemos ante las injusticias y la violencia que sufre el pueblo con los militares que toman las calles."