Moscú, Rusia.- Los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y de Rusia, Vladímir Putin, recibirán un informe con los resultados de las consultas sobre el escudo antimisiles que tendrán lugar la próxima semana en Moscú, informó hoy la Cancillería rusa.
Ese informe recogerá los resultados de las negociaciones que celebrarán el próximo día 12 los secretarios de Estado, Condoleezza Rice, y de Defensa, Robert Gates, con sus respectivos homólogos rusos, Serguéi Lavrov y Anatoli Serdiukov.

Andréi Krivtsov, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, precisó que ese encuentro durará dos días, uno más de lo previsto inicialmente, lo que podría indicar que Putin estaría dispuesto a recibir a Rice y a Gates el sábado después de la ronda negociadora.

Además, los próximos martes y miércoles en Moscú se celebrarán consultas previas a la reunión ministerial, a cargo de grupos de expertos encabezados por el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Kisliak, y el director para Asuntos de Seguridad y Proliferación en el Departamento de Estado de EU, John Rood.

Esta será la tercera ronda de consultas y la de más alto nivel desde que Rusia tachó de "amenaza directa para su seguridad" los planes estadounidenses de desplegar en la República Checa y Polonia elementos estratégicos de su escudo antimisiles.

Las dos primeras, celebradas en julio en Washington y en septiembre en París, concluyeron sin grandes avances, aunque expertos de ambos países visitaron recientemente la estación de radar de Gabalá, que Rusia alquila desde hace años en Azerbaiyán.

Tras esta visita, el subdirector de la Agencia de Defensa Antimisiles de EU, general de brigada Patrick O'Reilly, pidió tiempo para estudiar si ese radar se integra en su escudo antimisiles.

El general subrayó que la posible inclusión de Gabalá en el escudo global estadounidense dependerá de la actitud de Rusia en relación al emplazamiento del radar en suelo checo y una base de interceptores de misiles en territorio polaco.

El presidente ruso, Vladímir Putin, propuso en junio pasado a su colega estadounidense, George W. Bush, la utilización conjunta de Gabalá, que se encuentra a unos 200 kilómetros de la frontera iraní, y de otro radar en suelo ruso.

Washington no descarta el uso conjunto de Gabalá, pero niega que éste, que no sirve para guiar los cohetes interceptores, sea una alternativa al escudo.

El director de la Agencia para la Defensa Antimisiles de EU, Henry Obering, dijo hoy al canal ruso de televisión "Viesti-24" que los resultados de la visita de Gabalá estarán listos dentro de una semana, justo para la reunión ministerial.

Señaló que sus expertos están "impresionados por el tamaño y posibilidades de ese radar", que abarca gran parte del hemisferio ruso y detecta lanzamientos de misiles a distancias de hasta 6.000 kilómetros, pero que les "preocupa la gama de frecuencias de la que depende la precisión del procesamiento de datos".

Obering insistió en que el objetivo del emplazamiento de elementos del escudo en Europa del Este es defenderse de posibles ataques con misiles por parte de regímenes como Irán o Corea del Norte, y no espiar el territorio ruso.

"No estamos de acuerdo con ese planteamiento, y continuamos las consultas para disipar esas dudas. Esta cooperación la necesitamos tanto EU y Rusia, como nuestros aliados", subrayó Obering, quien desmintió que sus expertos hayan visitado también Georgia.

Entre tanto, el Parlamento ruso instó hoy a los Legislativos de EU, la República Checa y Polonia a celebrar una conferencia sobre el escudo antimisiles, en otro esfuerzo por buscar formas alternativas para garantizar la seguridad global.

"Si no encontramos una fórmula que respete nuestros intereses, tendremos que emprender todo un conjunto de medidas de respuesta asimétricas de carácter político, militar y técnico", advirtió el diputado Andréi Kokoshin, antiguo viceministro de Defensa y ex jefe del Consejo de Seguridad del Kremlin.