Botellita de Jerez, ha sido también un elemento primordial en la historia del rock mexicano
Este inicio, a pesar de algunas críticas a dicho evento que en estos espacios hicimos al conocer recién el listado de grupos programados para todo el festejo fue muy afortunado, considerando que "El Mastuerzo", como parte vital del trío de "guacarockeros" que conformó con Botellita de Jerez, ha sido también un elemento primordial en la historia del rock mexicano que junto a bandas como El Tri, Ritmo Peligroso ó Kenny y los Eléctricos, entre otros más, eran de los pocos representantes de este movimiento "satanizado" desde Avándaro, al grado de orillarlos prácticamente a "refugiarse" en los famosos "hoyos funkies" de la capital mexicana donde podían organizar tocadas clandestinas sin que supieran las autoridades, por considerarse prácticamente un delito todavía en los años 80 reunir a un numeroso grupo de jóvenes a lo que era un mero concierto de rock que para ellos era más bien una "actividad subversiva".


Con todo y esas limitaciones, que hasta finales de aquella década y gracias a la inminente apertura que propició el movimiento de "Rock en tu idioma", es que hace poco más de dos décadas, en el verano de 1987 para ser exactos, fue que gracias a la gestoría de la Universidad Autónoma Antonio Narro aquellas tocadas de antología no se limitaron sólo a los mencionados lugares del centro del país sino que "aterrizaron" en la Plaza de Armas de Saltillo hasta donde "El Mastuerzo", "El Uy uy uy" (Sergio Arau) y "El Currucucú" Arturo Vega Gil, en una camioneta conducida por uno de los agrónomos organizadores justo en medio de la promoción de su segunda producción "Naco es chido", de 1986.


El Saltillo de aquellos años era, para los jóvenes, muy limitado en el "rock" en español al de Mecano o Miguel Bosé que se escuchaba en la señal de FM en Stereo Saltillo, la estación de Multimedios Estrellas de Oro que se había inaugurado apenas un año antes en agosto de 1985, pero era gracias a la señal en AM del aún vigente Sábado Internacional de la XEKS donde podían escucharse con todo y las "interferencias sonoras" de la señal analógica de la onda las propuestas que desde el mencionado Avándaro habían dado a conocer a nivel masivo agrupaciones como el mismo Tri o la Revolución de Emiliano Zapata hasta el mismo Botellita de Jerez.

Recuerdo aquella tarde de verano en la que andando de rol (de ahí el título de uno de los programas radiofónicos todavía vigentes en Stereo Saltillo los fines de semana, porque junto al cine era de las pocas diversiones que se hacían en la capital del estado a años luz del Internet, el MP3 o los IPODs) y pasando por la Plaza de Armas había una muchedumbre quizás no comparable a las que a últimas fechas han logrado convocar Pablo Milanés y Fito Paéz, por ejemplo, pero sí poco común para la época en la que prácticamente sólo los mitines políticos abarrotaban el lugar.

La sorpresa fue aún mayor cuando vimos descender de aquella Suburban ochentera a Botellita de Jerez con sus atuendos característicos y portando los instrumentos propios para echarse un "palomazo" similar al que "el rolerista" Barrios recién se aventó el pasado martes 13 en el Patio del ICOCULT, pero elevado a la triple potencia por estar presentes las tres piedras angulares sobre las que se edificó la Botella.

Con esa tocada, que ya mencionamos organizó la Narro fue cuando nuestra generación se dio cuenta, en medio de rolas como "Alármala de tos" ó "El Guacarrock del Santo" y la actuación sobre un escenario improvisado de una desde entonces célebre banda de rock mexicano, que cuando se quiere se puede, y es por ello que regresando a nuestros comentarios iniciales el hecho de que "El Mastuerzo" haya sido "el padrino" de la serie de conferencias, películas (hoy exhiben "The song remains the same" de Led Zeppelín en la sala Emilio "Indio" Fernández del ICOCULT) y conciertos como el que se dará mañana de los españoles de Jarabe de Palo o el próximo 7 de junio en el Parque Las Maravillas de uno de "los herederos" del guacarrock comoo Café Tacvba (de ahí el cover que hicieron muy a su manera de "Alármala de tos" en su "Avalancha de éxitos", de 1997), es significativo porque es darle honor a quien honor merece en la escena del rock mexicano y como una de las presencias de aquellas incipientes tocadas de rock en Saltillo que hoy, gracias a eventos como el Rockcoahuila ,tienen ya su calendarización inclusive oficial pero hace veinte años era ahora sí que "un garbanzo de a libra" que se dieran en el centro de Saltillo. ¡Enhorabuena a los organizadores y rockeros de corazón!