Fráncfort, Alemania.- El Nobel de Literatura Günter Grass y el premio de la Paz de los libreros alemanes de este año, Saul Friedländer, reflexionaron hoy en la Feria del Libro de Fráncfort sobre la persistencia del pasado y sobre la actualidad que siguen teniendo los debates sobre el Holocausto.
Friedländer, el primer historiador que intentó abordar el Holocausto desde la perspectiva de las víctimas, dijo que se ha visto que los debates sobre el pasado nazi en Alemania no cesan nunca, pese a que cada veinte o treinta años haya un sector de la sociedad que pida un punto final.

"He observado que hay como olas y cada veinte o treinta años un sector de la sociedad alemana pide que haya un punto final. Y en lugar de haber un punto final la petición lo que hace es revitalizar los debates sobre el nacionalsocialismo", dijo Friedländer, superviviente del Holocausto cuya familia fue exterminada por los nazis.

La afirmación de Friedländer fue hecha como respuesta a una pregunta acerca de si temía que con la desaparición de la generación que vivió el pasado nazi el recuerdo del Holacausto se atenuara.

Grass, en un acto de presentación de sus obras completas editadas por las editoriales Steidl y dtv, celebró el que en Alemania haya escritores y escritoras jóvenes que aborden el pasado nazi y que se den cuenta de que se trata de un tema que sigue formando parte del presente.

"Me parece maravilloso que una generación joven, que no tiene porque sentirse culpable del nazismo, haya comprendido que el tema permanece", contestó Grass, a una pregunta sobre el libro de la escritora Julia Franck, "Die Mittagsfrau", ganadora del premio a la mejor novela alemana del año.

"Tengo mucha curiosidad por ver como esa generación aborda el tema y sus repercusiones como la ruptura de las relaciones familiares normales", dijo Grass.

En la conferencia de prensa de presentación de sus Obras Completas, a Grass se le reprochó que desde la publicación de "Ein weites Feld" (Un amplio campo) sus libros se hayan ocupado casi exclusivamente del pasado y se le preguntó sino pensaba escribir sobre un tema de actualidad como el cambio climático.

"No estoy de acuerdo con esa percepción. 'Mi siglo', por ejemplo, llega casi hasta el presente. Y además siempre he escrito desde una perspectiva actual aunque me ocupe del pasado", señaló Grass que luego hizo un repasó sobre la relación entre pasado y presente en su obra.

"El tambor de Hojalata es un libro escritor desde la perspectiva de los años cincuenta, aunque el tema sea el nacionalsocialismo. Y Años de Perro está escrito desde los años sesenta y es un libro típico de los años sesenta", dijo Grass.

Además, el escritor subrayó que muchas veces se había anticipado a temas que ahora tienen actualidad como el del cambio de la pirámide demográfica o la catástrofe ecológica e invitó además a que se tuviesen también en cuenta sus ensayos y sus discursos políticos.

El presidente de la Asociación de Libreros Alemanes, Gottfried Honnefelder señaló, al presentar a Friedländer, que la Feria de este año había estado marcada por dos premios que tienen que ver con la memoria y el recuerdo.

El día antes de la inauguración de la Feria, se le entregó a Julia Franck el Deutsche Buchpreis (Premio del Libro Alemán) y el domingo Friedländer recibirá el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, ante todo por sus trabajos sobre el Holacausto.

Nacido en Praga como Pavel Friedländer y de nacionalidad israelí, Friedländer admitió que aunque ahora tiene una relación normal con Alemania esa no siempre había sido así y que hace varias décadas, cuando estuvo en el país para investigar para su tesis doctoral, incluso había momentos en que lo acometían ataques de pánico.

Ahora, en cambio, es consciente de que Alemania es una de las democracias más grandes del mundo y un país muy liberal, cuyas discusiones políticas le parecen más sensatas que las que se dan en el país donde vive, que es Estados Unidos.

No obstante, Friedländer admitió que el domingo irá a la Paulskirche a recibir el premio con sentimientos encontrados porque se lo dan por lo que ha sido el tema de su vida y de su trabajo pero no olvida que la época sobre la que ha trabajado significó el exterminio de toda su familia.