Vanguardia
Un policía herido; ya son 11 los ataques armados perpetrados contra el grupo
Torreón, Coah- Un ataque más en contra de elementos de la Policía Federal tuvo lugar al mediodía de ayer martes en el periférico Raúl López Sánchez, donde un agente resultó herido de bala, aunque al parecer su vida no corre peligro.

Con este suman 11 los atentados contra los policías federales, que iniciaron la tarde del día 16 de octubre en el bulevar Constitución entre las calles Múzquiz y Ramos Arizpe, seguidos de varios en el hotel Palacio Real, otros en el Periférico, así como en la parte baja de los puentes a Gómez Palacio y un hospital particular.

La agresión de este miércoles tuvo lugar minutos antes del mediodía en el periférico Raúl López Sánchez, a corta distancia del puente Los Alamos, cerca del destacamento de la corporación policiaca.

Eran las once de la mañana con 56 minutos cuando se activó el código rojo por el reporte del ataque a balazos contra una patrulla de la Policía Federal en el periférico a la altura del restaurant Huarichic.

Elementos policiacos y del Ejército Mexicano se dirigieron al lugar y resguardaron a los policías agredidos, en tanto que se implementó un dispositivo de búsqueda del vehículo de los agresores, un compacto color blanco.

El uniformado que resultó herido fue trasladado a bordo de una patrulla a un nosocomio particular, aunque al parecer su estado no se considera grave.

Voceros policiacos dieron a conocer que los tripulantes de la unidad número 12531 circulaban con trayectoria de Torreón a Gómez Palacio y que algunos 200 metros antes de llegar al puente Los Alamos, fueron atacados con disparos de armas de grueso calibre por sujetos que tripulaban un automóvil blanco, al parecer de la marca Nissan.

Este vehículo circulaba también de oriente a poniente y mientras que continuó su camino, la patrulla chocó contra la parte posterior de un automóvil color negro, que igualmente seguía la trayectoria hacia Gómez Palacio, sin que resultaran lesionados los tripulantes.

Hasta la fecha los 11 ataques dejan un saldo de tres personas muertas, dos de ellas policías federales, y varias personas heridas.