Roberto Barboza Sosa, corresponsal
Villahermosa, Tabasco.- Con sus personales experiencias a cuestas de lo que vivieron y observaron de la inundación, algunos ensimismados y otros entusiastas por platicar con sus compañeros, casi la mitad de alumnos de las escuelas de Tabasco retornó a las aulas este lunes.
En su mayoría, eran estudiantes cuyas casas se localizan en zonas que se salvaron de ser alcanzadas por los desbordamientos de los ríos.

Un amplio porcentaje de ellos abandonó Tabasco por temor y por la situación inhabitable que se vivía en esta capital, pero lograron retornar para continuar sus estudios.

Sin embargo, la respuesta al llamado de la Secretaría de Educación de Tabasco, para alumnos, maestros y escuelas que estuvieran en posibilidades de reiniciar el ciclo escolar, fue a medias.

Las tres semanas de obligado descanso escolar, por la desastrosa inundación que paralizó a la entidad, se extendieron para una inmensa población que padece severas secuelas de una de las calamidades más graves que se registra en la historia tabasqueña.

El ausentismo escolar se incrementó también con motivo del "puente" decretado por el Aniversario de la Revolución, por temor a la fumigación área realizada contra los mosquitos, por estar aún fuera del estado y otros porque solicitaron cambiarse a escuelas de otras entidades, relataron directores de escuelas públicas y particulares.

-Escuelas aún son albergues

Un alto número de escuelas aún son utilizadas para albergar a las 36 mil 222 damnificados que viven en refugios temporales, que poco a poco son desocupados, luego de que hasta el 6 de noviembre se contabilizaron 80 mil albergados.

La directora de primaria del Colegio Anahuac, Leticia García Carrera, estimó en 50% el faltante de alumnos en su escuela y consideró que posiblemente la docencia se normalizará en su totalidad este miércoles.

José del Carmen Aguirre García, director de la escuela primaria "General Lázaro Cárdenas", en el fraccionamiento Carrizal --que en esta ocasión se salvó de la creciente--, dijo que menos de 50% del alumnado regresó a continuar con sus estudios. Calculó que 15% de los faltantes salió fuera de la entidad y el resto eran damnificados.

La directora de preescolar del Colegio Benjamín Franklin, Cristina Jesús del Río, localizada en Paseo Tabasco, colonia Rovirosa, menciona que sólo 10% de estudiantes volvió a la escuela.

La dirección de Primaria de ese mismo centro de enseñanza, calculaba el mismo porcentaje de inasistentes.

También en los Colegios Americano e Inglés, localizados en Tabasco 2000, la asistencia fue de 50%, incluso, los clásicos embotellamientos registrados normalmente en esas zonas, también estuvieron ausentes este lunes.

En un mínimo porcentaje, se notó el éxodo definitivo de familias que vivían en Tabasco, ante el temor que les causó la inundación.

En algunas escuelas, los padres de familia han comunicado que sus hijos ya no retornarán a la entidad, y tramitan su cambio de documentación escolar.

La familia Morales Juárez que residía en Valle Marino, y que por segunda ocasión enfrentaron la experiencia de que sus viviendas quedaron sumergidas dentro del agua, ha decidido ya no vivir en esta capital, por lo que yacambiaron de escuela a sus dos hijos.

Una maestra comentó que dos niños ya fueron aceptados, sin sus documentos escolares, en una escuela de Tampico, y vendrán posteriormente a buscar sus papeles.

Los padres de otros dos niños, están "pensando si vuelven o no del Distrito Federal", a donde se fueron tras la inundación.

Por otra parte, algunas escuelas que aún sirven como albergues, poco a poco se desocupan de damnificados.
Por ejemplo, en la escuela Primaria Carlos Rovirosa, en el centro, hoy la familia Guzmán Domínguez, con dos septuagenarios, decidió abandonar el albergue e irse a sus domicilio en la colonia Valle Verde, a pesar de que aún existen unos 10 centímetros de agua en el interior.

Relataron que tuvieron que salirse luego de que la noche el pasado sábado, llegó la judicial a llevarse a seis personas que ingerían bebidas alcohólicas en ese albergue. Sin embargo, los judiciales "agarraron" parejo y le pegaron a una niña y un menor de 16 años recién operado de la vesícula.