Oslo, Noruega.- "El grito", obra principal del expresionista Edvard Munch, volvió el miércoles al Museo Munch de Oslo, con los estigmas del maltrato que padeció tras el espectacular robo de 2004 y con 20 años menos de los que se pensaba hasta el momento.
Mientras que hasta ahora se creía que databa del año 1893, "El grito", que representa un rostro humano angustiado y pálido sobre un fondo de líneas sinuosas y colores vivos, ha sido fechado de nuevo, esta vez en 1910, anunció el Museo Munch, aunque precisó que todavía existen dudas.

"Las fuentes escritas, combinadas con estudios de estilo y, de alguna manera, con las observaciones de los técnicos durante la restauración del cuadro justifican este cambio de fechas", explicó Ingebjoerg Ydstie, la directora del Museo Munch, a la AFP.

"Los expertos se pelean desde principios de los años 70 respecto a esta fecha de 1893. Hoy, el museo confirma la opinión de la mayoría", dijo la directora.

"El Grito" y "La Madonna", otra obra maestra de Munch (1863-1944), habían sido robadas por dos hombres encapuchados tras un ataque a mano armada, el 22 de agosto de 2004 a la luz del día, y fueron encontrados rasgados y perforados dos años más tarde en circunstancias misteriosas.

La justicia noruega condenó a tres hombres en este caso aunque uno de ellos tendrá que volver a ser juzgado. Desde entonces el museo reforzó su seguridad.

La restauración de los lienzos ha conseguido reparar la mayor parte de los desperfectos provocados por los malhechores, pero todavía tienen secuelas.

La más importante es una mancha de humedad en la esquina inferior izquierda de "El Grito" que palideció gravemente esta parte del cuadro y que los conservadores no han querido tocar para no deteriorar todavía más el cuadro.

"La mancha se dejará porque el equipo técnico ha concluido que sería estúpido hacer algo que pudiera agravar los desperfectos", explicó a la AFP Mette Havrevold, directora del departamento de conservación de colecciones de la ciudad de Oslo.
"Puede que usando una tecnología más fiable se pueda borrar en un futuro" añadió.

El pintor realizó varios ejemplares de "El Grito" y el óleo que está expuesto en la Galería Nacional de Oslo, quedará fechado en el año 1893.

Al lado de una inscripción en la que el año 1910 se establece entre puntos de interrogación, la versión del Museo Munch estará abierta al público a partir del viernes dentro de la exposición "'El Grito' y 'La Madonna': la hora de los reencuentros".

Para Ydstie, las cicatrices no merman "la enorme potencia expresiva" del cuadro, una obra que el mismo artista había maltratado.

"Cuando quiso colgarlo en su domicilio, como el cuadro no estaba enmarcado, el pintor simplemente atravesó un clavo a través del lienzo", explicó.

"A pesar de su espectacularidad, espero que este episodio del robo y los desperfectos se disiparán con el tiempo y no serán más que una de las numerosas peripecias de la historia del cuadro", añadió Ydstie.

La restauración ha sido muy complicada. Las fibras desgarradas se han tenido que pegar una a una con aparatos de microprecisión.

"Ha sido un verdadero desafío porque no sabíamos exactamente lo que les había sucedido a los cuadros. La incógnita más grande era el origen de las manchas de humedad", subrayó Havrevold.

"La Madonna", una mujer de pelo largo y con el torso descubierto, todavía tendrá que ser retocada cuando acabe la exposición el 26 de septiembre.