Hermann Bellinghausen/ La Jornada
No promovemos la violencia ni el uso de armas, sólo apoyamos el derecho a la libertad y al respeto de la Madre Tierra, señalan.
San Cristóbal de las Casas, Chis. Sacerdotes, religiosas y misioneras de la zona sur de la diócesis de San Cristóbal protestaron "enérgicamente" por "la persecución desatada hacia la Iglesia católica" por el gobierno estatal, contra el obispo Felipe Arizmendi y, "en especial" contra el sacedote Jesús Landín (padre "Chuy"), párroco de San Bartolomé, en Venustiano Carranza, y sus colaboradores. "No somos delincuentes, ni estamos promoviendo la violencia en ninguna forma", sostuvieron.

Los agentes de pastoral señalaron que "la obsesión persecutoria" contra Landín "ha llegado al extremo de que el gobernador Juan Sabines Guerrero intentara que el señor obispo le prestara su mano para expulsar al padre `Chuy' de la diócesis y de Chiapas". Sin embargo, añaden, "nadie tiene derecho a procurar la expulsión de un ciudadano de ningún lugar en el territorio nacional; al hacer esto se está procediendo contra la Constitución".

El gobierno, según los religiosos, "ha desatado una persecución permanente contra el padre Jesús Landín, acusándolo de andar levantando al pueblo y de estar promoviendo la violencia y el uso de las armas". Aseveran que se trata de "calumnias" y "mentiras".

Los agentes de pastoral expresaron solidaridad con los miembros de la parroquia de San Bartolomé. Reiteraron su compromiso social, al decirse "al lado del pueblo", y que "tratan de apoyar sus derechos a la libertad y al respeto de nuestra Madre Tierra".

Y concluyen: "Sabemos que la causa de la persecución contra la iglesia y contra los pueblos de Chiapas son las concesiones mineras a compañías extranjeras para extraer los tesoros ocultos bajo tierra. Se sabe que el gobierno ha dado permiso a las mineras para explorar y aprovechar el subsuelo chiapaneco en más de un millón de hectáreas".

Cuando el campesino chiapaneco "protege la santa tierra", añaden, "está protegiendo" a Chiapas, México y el mundo. "Chiapas es el pulmón de México, al perturbar la ecología se está destruyendo a México".