OCDE, petroleo, OPEP
La demanda de la OCDE será particularmente débil, pues se contraerá más de 5% en 2009 luego de una caída de 3.4% en 2008. Se mantendrá así durante 2010, con una recuperación de 1% en EU y de 0.5% en la UE. La tendencia persistirá en 2011-14, a un promedio anual de 0.2%.
México, D.F..- Los precios del petróleo cayeron en la segunda mitad de 2009 a poco más de 30 dólares por barril (mezcla Brent con fecha). En la primera mitad de 2009 fueron volátiles pero ascendieron constantemente hasta llegar a 70 d/b a mediados de junio. De agosto en adelante se han mantenido entre 65 y 75 d/b, al parecer influidos por otros indicadores financieros, como el dólar.

Los signos de recuperación de la economía global han apuntalado los precios, pese a que no se ha reflejado en un mayor consumo. En el mercado de futuros, desapareció la fuerte sobretasa en los precios a corto plazo que había creado demanda de inversionistas a principios de año. Entre tanto, los precios a plazo más largo se elevaban en forma consistente y a principios de octubre habían llegado a nuevas alturas impulsados por el optimismo acerca de la demanda futura.

El consumo global se contrajo 0.3% en 2008, primer descenso desde principios de la década de 1980. Se ha revisado la previsión de consumo para 2009 luego de la publicación de cifras relativamente fuertes para el tercer trimestre, sobre todo en Asia (menos Japón) y Medio Oriente. Sin embargo, aún se espera que el consumo se contraiga por segundo año consecutivo, en 2.1%. La recesión global en la primera mitad de este año habrá más que contrarrestado el impacto positivo de la baja de precios.

La demanda de la OCDE será particularmente débil, pues se contraerá más de 5% en 2009 luego de una caída de 3.4% en 2008. Se mantendrá así durante 2010, con una recuperación de 1% en EU y de 0.5% en la UE. La tendencia persistirá en 2011-14, a un promedio anual de 0.2%.

Si bien la demanda en EU se recuperará, se mantendrá restringida por el uso cada vez mayor del etanol o biocombustibles en el transporte y los crecientes esfuerzos por lograr eficiencia en el consumo.

Fuera de la OCDE el crecimiento también se reducirá, a una tasa anual promedio de 1.8% en 2009-10 (en comparación con 4.8% en 2009-08). La ex Unión Soviética y Africa son las únicas regiones fuera de la OCDE donde se espera que el consumo se contraiga en 2009. Todas las demás regiones, excepto Asia (sin Japón), tendrán una marcada contención en el crecimiento del consumo. (Si bien se prevé que el crecimiento en el consumo petrolero promedie 5.5% en 2009, una significativa proporción va a las reservas.) En los países no pertenecientes a la OCDE se prevé que el crecimiento repunte a un promedio de 2.5% en 2010.

Para 2011-12 se prevé un crecimiento particularmente en la demanda petrolera de China, India y Medio Oriente. En consecuencia, se espera que la demanda global se eleve a una tasa anual de 1.9% en 2011-14, con un promedio de crecimiento de 3.5% en la demanda en países fuera de la OCDE.

Sube la oferta

En respuesta al descenso de precios, los miembros de la OPEP acordaron cortes en la producción por un total de 4.2 millones de barriles diarios (mbd) a partir de enero de 2009. La respuesta inicial delos estados miembros fue buena y hacia finales de marzo los países habían reducido entre 75 y 80% del total acordado. El cumplimiento decayó en el segundo trimestre, sobre todo por parte de Irán y Angola, y la Agencia International de Energía (AIE) calculó que había bajado a 62% en agosto.

La OPEP volvió a reunirse en septiembre y descartó imponer nuevos cortes. Los precios de unos 70 d/b pueden ser lo más que se espere por el momento, y ello, aunado al creciente incumplimiento, podría minar la credibilidad de la organización si acordara más reducciones. Además, dado el entorno económico, un nuevo recorte podría considerarse insensible y dañino para las perspectivas de crecimiento global, por lo que tampoco parece probable que se vaya a adoptar en la próxima reunión, en diciembre.

La OPEP tiene potencial para producir mucho más. Sin embargo, según las estimaciones de demanda, será poco lo que se requiera de ella. Se prevé una caída de 2.8 mdb en su producción, que representa 8% menos de un año a otro.

Se estima que la producción fuera de la OPEP se vuelva positiva en 2009, luego de dos años consecutivos de descenso. La producción rusa ha repuntado y se espera que alcance 10.2 mbd en 2009. Varios campos nuevos han entrado en producción en EU, sobre todo en el Golfo de México, y en gran medida la industria petrolera de ese país no se ha visto afectada por los huracanes de este año. También ha aumentado la producción de las arenas bituminosas de Canadá. Estas adiciones a la demanda más que compensarán la dramática caída en la producción de México y el Mar del Norte. En Brasil se espera que la producción aumente con firmeza en 2009-10, pero no es probable un gran incremento en la oferta antes de 2014, cuando menos.

Del lado de la oferta, el riesgo es de carácter geopolítico. Persisten las tensiones entre Occidente e Irán respecto del presunto programa nuclear de éste; es posible una elevación de la violencia en Irak y continúan los disturbios en Nigeria.

En cuanto a la inversión, conforme los precios del petróleo descendían a niveles récord a finales de 2008 y principios de 2009, y las condiciones de crédito se restringían, comenzaron a surgir temores de un derrumbe en la exploración y producción. Sin embargo, los aumentos posteriores y la reducción de costos de producción (sobre todo materiales de construcción) mejoraron el panorama de la inversión a mediados de este año. Persisten inquietudes y algunos proyectos se han cancelado o pospuesto, pero la exploración y producción se mantienen, aunque a escala más modesta.

La demanda, aún baja

La demanda, sobre todo en la OCDE, sigue siendo baja y las reservas globales están en su punto más alto. Las importaciones chinas se han elevado en los seis meses pasados, pero no serán suficientes para compensar la contracción en otras partes. Pese a estos pobres fundamentos, se prevé que los precios se mantengan durante el resto de este año y a principios de 2010 por los signos de un mayor crecimiento global, el impacto positivo de los estímulos monetarios y fiscales al consumo, el optimismo de los inversionistas y las persistentes limitaciones a la producción de la OPEP.

El impacto de los estímulos desaparecerá en el segundo semestre de 2010 y habrá una nueva tendencia a la baja en la demanda de la OCDE (con la consecuente elevación de reservas), por lo que los precios se estabilizarán en unos 70 d/b en 2011. Luego se elevarán con mayor fuerza en 2012-14 a un promedio de 84 d/b al cobrar impulso el crecimiento del consumo (sobre todo en naciones emergentes) y aumentar las preocupaciones por la disponibilidad a largo plazo.