Foto: Especial
El Semanario Sin Limites
México excede el número de prácticas de cesáreas, incluso el recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Falta de información y un sistema de salud deficiente han hecho que esta forma de nacimiento de menores se convierta en un problema por la falta de prácticas éticas de plan de parto.
Ciudad de México.- Regina Tamés, directora de Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) asegura que en México la cantidad de cesáreas que se practican es tres veces mayor a la recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

En entrevista para EL SEMANARIO, Tamés explicó que desde hace muchos años se ha visto que México tiene, tanto en el sector privado como en el público, un índice de cesáreas que está tres veces arriba de lo que recomienda la OMS.

En las consultas prenatales se tiene la posibilidad de conocer si el embarazo es normal. El control prenatal es fundamental y no todas la mujeres van a los controles y es que el Estado hace muy poco para que puedan acudir, porque hay que estar a las seis de la mañana para pedir ficha, no hay donde dejar a los otros niños, tiene s que pedir permiso para faltar al trabajo, la consulta prenatal no es que la mujer no quiera ir, es muchas veces que es imposible asistir.

Casi 40 por ciento de los nacimientos se realizan por cesárea, es un foco rojo que da cuenta de un sistema de salud fallido, sobre todo en el tema de atención a las mujeres embarazadas, alertó Tamés.

GIRE tiene documentados trayectos que tiene que hacer una mujer que está embarazada, para poder tener su parto.

Te encuentras, depende del perfil de la mujer, hay mujeres que caminan kilómetros para poder llegar al centro de salud, otras, que están la ciudad, pero que igual tienen riesgo de morir o de ser víctimas de que no las aceptan en el hospital o dentro las humillan, explica Tamés quien detalla que lo que dicen estos datos es que desde que una mujer embarazada va a buscar el lugar donde parir, lo primero que hacen es ir a un hospital y la verdad es que hay muchos partos que no tienen que suceder en hospitales.

Fue una estrategia que en un inicio el gobierno, no aquí en México, sino en muchos países, se propuso para bajar la muerte natal, los hospitales están saturados y la cesárea es una buena manera de programar cuándo entran, quiénes entran, cuándo salen. Hay un sistema de salud fallido que no sabe atender a las mujeres embarazadas, las cesáreas son un claro ejemplo, y no puede ser que tengamos el índice de cesáreas tres veces arriba de lo que dice la Organización Mundial de la Salud, critica.

Aunado a esto, Tamés refiere que actualmente en México no hay nada que se está haciendo para fortalecer los primeros niveles de atención de salud, además de que el personal médico está mal pagado, tienen turnos de 24 por 48 horas y no necesariamente están capacitados en lo que deben de atender.

Muchos no están en las noches y hay muchos partos que ocurren a esas horas y no puedes hacer nada para detenerlo, no hay anestesiólogos, refiere.

En este sentido, Tamés refiere que la cesárea en si no es un problema, por el contrario, se trata de un avance médico que ha salvado muchas vidas, el problema es que ya es un foco rojo de todo un camino y fallas estructurales en el sistema de salud, que debe hacer una revisión de por qué se están requiriendo tantas cesáreas.

San Lázaro preocupado

Esta semana en la Cámara de Diputados se reveló que en México, desde el año 2000 todas las entidades federativas, a excepción de Chiapas y Oaxaca, rebasan el límite máximo recomendado para la práctica de cesáreas, por lo que el país se sitúa en el cuarto lugar a nivel mundial, después de China, Brasil y Estados Unidos, con el mayor número de cesáreas innecesarias, denunció la secretaria de la Comisión de Justicia, la panista Esther Quintana Salinas.

Resaltó que la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-1993 establece que toda unidad médica con atención obstétrica debe contar con lineamientos para la indicación de cesárea, cuyo índice ideal se recomienda sea del 15 por ciento en hospitales de segundo nivel, y del 20 por ciento en los del tercer nivel en relación con el total de nacimientos.

Por ello, propuso exhortar a la Secretaría de Salud a que promueva en todos los centros hospitalarios del país la práctica de los partos humanizados, y reducir lo más posible la realización de cesáreas, aunado a que estos se encuentran suscritos, de palabra, al Convenio para prevenir emergencias obstétricas, que está vigente, aunque no implica consecuencias penales en contra de las dependencias de salud que se nieguen a dar atención obstétrica.

En su punto de acuerdo que presentó en la Comisión Permanente, Quintana expresó que la disminución decisiva de las cesáreas innecesarias en todas las instituciones de salud debe ser una acción prioritaria, ya que expone a las madres y a sus hijos a una mayor morbilidad y mortalidad.

La diputada indicó que la estrategia más importante se debe dirigir a evitar la primera cesárea, no sólo por sus propias implicaciones. También, por los riesgos en los embarazos y partos subsecuentes, así como por el gasto adicional que se utiliza para dicha práctica clínica, el cual debiera ser redirigido para solventar otros problemas de salud sexual y reproductiva.

Mencionó que la práctica de cesáreas en los últimos años se incrementó un 50.3 por ciento, al pasar de 30 por ciento en el 2000 a 45.1 por ciento en 2012. Además, se dio un aumento por tipo de sector de realización, en 33.7 por ciento en el público y en 60.4 por ciento en el privado.

En el ámbito mundial se efectúan aproximadamente 18.5 millones de cesáreas anuales, de las cuales la mitad son consideradas como innecesarias y ocasionan un costo excesivo de aproximadamente 5.4 veces más que lo esperado para la atención del nacimiento.

También resaltó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada mujer tiene derecho a recibir atención prenatal apropiada, así como participar en la planeación, realización y evaluación de la atención.

En el punto de acuerdo remitido a la Segunda Comisión: Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública de la Permanente, se plantea capacitar a los doctores para la atención del parto vaginal bajo los lineamientos del nacimiento humanizado.

Éste busca tomar en cuenta de manera explícita y directa las opiniones, necesidades y valoraciones emocionales de la mujer y su familia en los procesos de atención del embarazo, parto y puerperio.

Esta práctica no violenta la atención del embarazo, parto y nacimiento, y asegura el respeto de los derechos fundamentales, como los reproductivos y sexuales de las mujeres, parejas y bebés reduciendo las complicaciones perinatales, la mortalidad materna y los costos de asistencia médica.

Por Octavio N. Cervantes.