Pascual Escandón
Saltillo, Coahuila.- Ante la situación económica actual y el hecho de ver que en su bolsillo sólo hay aire y unas cuantas monedas, el aumento de sueldo autorrecetado por los diputados locales mereció todo tipo de calificativos. El más suave es: inexplicable.
En el primer cuadro de la ciudad se preguntó a los ciudadanos su opinión sobre la manera en que los diputados locales, sin mediar opinión de sus representados, se aumentaron el sueldo en un 7 por ciento.

José Luis García Vázquez trabaja como soldador, su salario es de mil 400 pesos a la semana. Con esa cantidad él debe mantener a su esposa y tres hijos. Para lograr el pago de esa cantidad trabaja 10 horas diarias.

"Cómo vamos a estar de acuerdo con que se aumenten (el sueldo) y nosotros los trabajadores sigamos en las mismas. El dinero que ganamos es muy poco, pero ni tenemos posibilidad de que nos aumenten", dijo.

El hombre exigió que antes de fijarse en su propio bienestar, los diputados deberían cumplir con sus promesas de campaña, palabras que ahora le resultan huecas a él y sus compañeros.

En otro punto del corazón de Saltillo, Leonardo Gutiérrez frunció las cejas al escuchar las preguntas y sin más que su coraje por perder su empleo, remató con palabras malsonantes: "De esos hijos de la chin... ni me hables. Se acabó la chamba, ganaba bien, pero se me van a ir los centavitos que ahorré... Ya tengo 43 años y está canijo que me contraten", dijo. Según el entrevistado, una de las formas para hacerse rico es convertirse en político, porque así se puede disponer del dinero que se quiera. No dio más detalles, sólo se despidió diciendo que ojalá les aproveche el dinero a los diputados.

Por su parte, Margarita Magromalo tomaba un descanso en la Plaza de Armas antes de dirigirse al Palacio de Gobierno. Ahí declaró su desacuerdo con el dinero que se embolsan los diputados y, en general, todos los políticos que viven de los impuestos.

"Es vergonzoso. Es mucho dinero el que les pagan y no lo desquitan. Dónde se ha visto que visiten las colonias para, de perdido, enterarse de los problemas", dijo.

La mujer comentó que el dinero que se desperdicia pagándole a los diputados se debería repartir entre quienes arriesgan diariamente su vida para proteger a los ciudadanos.

"Al policía, al bombero, al paramédico se les debería pagar bien.

Son ellos los que nos cuidan, son los héroes. No entiendo por qué a estos señores (los políticos) se les tenga que enriquecer si en ese puesto de poder no hacen nada por los que menos tienen", expresó.

Este sentimiento fue compartido con Pedro Ledezma, quien apenas escuchó la pregunta, comentó: "Ya anunciaron aumentos de todo, ahora hasta de su sueldo pero el salario del pueblo, ¿ése cuando lo aumentan?" Esa pregunta queda en el aire, de tarea para nuestros legisladores, que ahora ganarán 62 mil pesos mensuales.