Caracas, Venezuela.- Una marcha en la que participaron miles de universitarios y que culminó con enfrentamientos con la policía y con simpatizantes oficialistas, logró llegar ayer hasta el parlamento de Venezuela para entregar un documento en contra de la reforma constitucional planteada por el presidente Hugo Chávez.
Una delegación de ocho jóvenes que encabezó la protesta contra la reforma llegó a la sede de la Asamblea Nacional en una camioneta blindada de la Guardia Nacional y fue escoltada por funcionarios antimotines hasta la sala, donde se reunieron con un grupo de diputados.

La marcha de varios miles de estudiantes había sido detenida por la policía seis cuadras antes de llegar a la Asamblea Nacional, pero los jóvenes forzaron la barrera y avanzaron cuatro cuadras más, límite hasta donde había sido autorizada la manifestación.

Entre consignas de "¡Reforma no, democracia sí!", y "¡No, no, no nos quitarán el derecho a protestar!", los estudiantes hicieron un recorrido de cerca de tres kilómetros bajo una lluvia pertinaz.

La sede de la Asamblea fue rodeada por decenas de manifestantes oficialistas con camisetas rojas e imágenes del "Che" Guevara, que al ver llegar a la comisión de universitarios les gritaban "¡No volverán!".

Los universitarios fueron recibidos por el segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, Roberto Hernández, y unos 20 diputados, en un encuentro al que no tuvo acceso la prensa, pero en el que estuvo presente un grupo de estudiantes "bolivarianos", seguidores del presidente Chávez.

"Lo que planteamos es que la consulta sobre la reforma constitucional sea el 3 de febrero, para que haya tiempo de conocerla", declaró luego de la reunión Stalin González, dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, la mayor del país.

"El mensaje es que aquí hay un país, seamos mayoría o minoría, que rechaza esa reforma", resaltó González.

No se reportaron heridos ni detenidos.