El Universal
Las pinzones cebra sólo emiten llamadas de una nota baja, pero los machos cantan en una gama de más de tres octavas en nuestra escala
Ciudad de México.- La confirmación de que la variedad del canto de los pinzones machos se debe más a la fortaleza de sus cuerdas vocales que a la potencia de sus pulmones podría ayudar en el tratamiento del tartamudeo y de otros problemas de la comunicación humana, según un estudio publicado en la revista Public Library of Science (PLoS).

Las pinzones cebra sólo emiten llamadas de una nota baja, pero los machos cantan en una gama de más de tres octavas en escala humana.

La complejidad del canto de los pinzones ha interesado a los neurobiólogos durante décadas ya que ven en este pájaro de la especie Taeniopygia guttata un ejemplar para el aprendizaje que podría ayudar en la comprensión de problemas de comunicación humana, como el tartamudeo, el autismo o el Alzheimer.

Mientras que las pinzonas cebra de origen australiano producen sólo breves llamadas con una nota baja, la escala de frecuencias de los machos va desde aproximadamente el "Si" encima del "Do" medio en el teclado de un piano hasta un silbido más allá del extremo alto del teclado.

"Hay dos variables, la presión del aire y la actividad muscular, que actúan en el órgano vocal del pájaro cantor para regular el tono de su canto", dijo Tobias Riede, autor principal del estudio.

"Encontramos que la actividad del músculo es la variable clave", añadió.

Los pinzones cebra emiten cantos multisílabos y con gran variedad de notas, y usan sus cantos para defender el territorio de sus competidores y para atraer hembras.

"La cantidad de información que contiene el canto es mucho mayor, y quizá más precisa, si se tiene una amplia gama de frecuencias", indicó Riede.

"También puede que sea importante para el macho si la mayor variabilidad de tonos en su canto es más atractiva para las hembras".

La cuestión clave a la que se dedicó este estudio era si el factor crítico en tal variedad del canto es el control de músculos vocales en los labios de la siringe o la presión del aire que fluye de los pulmones a la siringe.

Los científicos grabaron los sonidos de seis pinzones macho y seis pinzones hembra durante dos semanas. Luego, bajo anestesia, se implantó a los pájaros un tubo en uno de los cuatro alvéolos que dirigen el aire a través de sus pulmones y siringe.

Cada tubo contenía un sensor para la medición de la presión del aire, y a cada pájaro se le cargó con una pequeña "mochila" que llevaba el equipo transmisor de las señales que los investigadores grabaron.

Así se determinó que una presión más alta del aire está vinculada con la frecuencia fundamental más alta, o tono, en el canto de machos y hembras entre los pinzones, y esto mostró que la presión del aire es un factor.

Luego, los investigadores anestesiaron y operaron a los pájaros para seccionar los pequeños nervios que controlan los músculos vocales. Después las aves pudieron cantar y volar libremente y se grabaron sus cantos, pero esta vez los sonidos fueron diferentes.

Cuando los músculos de la siringe no pudieron ajustar la tensión de los labios que producen el sonido, la frecuencia fundamental de todos los pájaros cayó a casi el mismo nivel, y los machos no pudieron producir las frecuencias altas en su canto.

"Los músculos vocales en los machos son la variable clave. La presión del aire desempeña un papel menor en la regulación de la frecuencia", explicó Riede.

Más información: The Neural Basis of Birdsong en PLoS Biology (en inglés)