El el seleccionador argentino, Diego Armando Maradona, durante la reueda de prensa que ofreció hoy en Ciudad del Cabo. Foto EFE/Vanguardia
"No estoy para cambiar ni improvisar en este momento. Respeto a todo el mundo, pero no le tengo miedo a nadie", dijo Maradona
Ciudad del Cabo, Sudáfrica.- El seleccionador argentino, Diego Armando Maradona, no se ve más favorito que antes tras la eliminación de Brasil del Mundial de Sudáfrica, y aseguró antes del choque de cuartos contra Alemania que respeta "a todo el mundo", pero no le teme "a nadie".

Maradona no se siente "ni candidato ni favorito" pero promete que sus hombres se dejarán "la piel en la cancha" porque así se lo ha pedido al inicio de cada encuentro, para que estén a la altura de lo que la gente espera de ellos.

A los jugadores les pide "que dejen la vida" en el campo, que piensen que detrás de su esfuerzo "hay un país que no disfruta desde hace mucho tiempo y que tiene una ilusión muy grande" y que de ellos "depende que todos los días con una sonrisa grande o no", algo "muy importante" en la actual situación que atraviesa Argentina.

Ese compromiso será necesario contra Alemania, "un rival que históricamente le ha hecho (buenos) partidos a Argentina" pero al que quieren "hacer correr mucho tiempo sin tocar la pelota".

Esa será la táctica, otra vez ofensiva, como la que le sirvió para ganar los cuatro partidos anteriores y lograr diez dianas, más que ningún otro de los supervivientes en el Mundial.

"No estoy para cambiar ni improvisar en este momento. Respeto a todo el mundo, pero no le tengo miedo a nadie. Elegí a 23 y me siento orgulloso de tenerlos como mis jugadores, como mi selección. Sólo tengo agradecimiento a éstos, por los que salen y a los que no. No voy a cambiar absolutamente nada", agregó.

Aunque no quiso anunciar el equipo con el que saltará mañana al Green Point de Ciudad del Cabo, esas palabras pueden interpretarse como que repetirá el once con el que derrotó a México en octavos de final.

Maradona no quiso hablar de Alemania, ni responder a las declaraciones provocativas de los germanos.

Acostumbrado a vivir citas importantes en su carrera, el seleccionador asegura que para él no había "rivales fáciles ni invencibles" porque sabía que si hacía su juego "podía ganar" a cualquiera.

"No tenemos que hablar del rival, como hacen ellos, nos dedicamos pura y exclusivamente al equipo nuestro y mañana lo vamos a demostrar en la cancha", aseguró.

Pero restó peso a los germanos al recordar la forma en la que se habían clasificado, con una derrota ante Serbia y una victoria por la mínima contra una Ghana que, dijo, "tres mano a mano" con el portero alemán.

Y, sobre todo, le quitó importancia a la goleada conseguida por sus rivales de mañana contra Inglaterra en octavos de final.

"No nos metamos en la cabeza el 4-1 a Inglaterra. No nos comamos la mentira. Inglaterra le facilitó los caminos a Alemania", aseguró Maradona, que recordó que a los ingleses le anularon un gol claro, lo que benefició a los germanos.

Frente a esos problemas de Alemania, Maradona indicó que su equipo está "ocho puntos, muy concentrados, muy metidos" en el Mundial.

Tampoco quiso dedicarle tiempo a la eliminación de Brasil a manos de Holanda. "Es un problema de Brasil, yo tengo otro negocio, otras cosas en la cabeza que la derrota de Brasil. Tenemos un partido contra Alemania y eso es lo que más nos importa", indicó.

En cuanto a Lionel Messi, aseguró que nunca tuvo inquietud sobre su participación en el partido de mañana pese a los problemas de salud que le impidieron entrenarse la víspera.

"Me lo resguardé un entrenamiento para que llegue a Alemania", aseguró.

En cuanto a su posición en el campo, afirmó que al de Rosario le da "libertad para que esté cerca de la pelota".

"Eso me basta y me sobra. Si le encasillas, le quitas frescura, iniciativa. Por eso hay que dejarle libre", agregó.