Asegura el mandatario nicaragüense si "algo" llegará a pasar con las dos presuntas guerrilleras de las FARC sería por culpa de su homólogo colombiano.
Managua, Nicaragua.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, responsabilizó a su homólogo colombiano, Alvaro Uribe, si le llegara a pasar "algo" a dos presuntas guerrilleras de las FARC que están asiladas en Managua, informaron hoy fuentes oficiales.

"Quiero responsabilizar ya al Gobierno de Colombia si les pasa algo a estas muchachas en Nicaragua", señaló Ortega, publica hoy el portal gubernamental El Pueblo Presidente.

Ortega participó en un acto la noche del sábado en el municipio de Niquinohomo, departamento de Masaya, donde se refirió a ese tema, según la fuente.

En su discurso, Ortega se mostró preocupado por la seguridad de Martha Pérez Gutiérrez y Doris Torres Bohórquez, de nacionalidad colombiana, y de la mexicana Lucía Morett.

"Hay que cuidarlas, porque ahora sale diciendo el canciller de Colombia (Fernando Araújo) que van a buscar cómo tenerlas de cerca a estas muchachas", advirtió el líder sandinista.

El gobernante no descartó, inclusive, que Colombia organice "una banda de paramilitares que venga a asesinar aquí a estas muchachas".

"Nosotros vamos a tomar todas las medidas de seguridad para protegerlas", añadió.

Hace dos semanas la mexicana Morett recibió asilo político en Managua, al que también se acogieron el pasado domingo las dos colombianas, al tiempo que en Ecuador se dictó una orden de detención preventiva en su contra.

Las colombianas son presuntas guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que resultaron heridas junto a la mexicana Morett en un bombardeo colombiano el pasado 1 de marzo a un campamento de ese grupo armado en las selvas del norte ecuatoriano.

En esa operación murieron 26 personas, entre ellas el portavoz internacional del grupo guerrillero, alias "Raúl Reyes".

Las dos presuntas rebeldes heridas llegaron a Managua procedentes de Quito en un avión del Ejército nicaragüense alquilado por Ortega para ese fin.

Colombia consideró como un "acto inamistoso" y un "flagrante abuso del principio de la buena fe" que Nicaragua haya empleado un avión militar para trasladar de Quito a Managua, y por el espacio aéreo colombiano, a las dos presuntas rebeldes colombianas.

Esa operación, realizada el pasado domingo, causó molestia en el Ejecutivo de Bogotá, al que de manera previa las autoridades nicaragüenses pidieron autorización para sobrevolar el espacio aéreo del país, sin informar que trasladarían a las rebeldes, sino que era "traslado de personal en gira oficial a la República del Ecuador".

Ortega, quien admitió que él instruyó al Ejercitó para trasladar a las presuntas rebeldes, negó que el avión militar haya sobrevolado el espacio aéreo colombiano.

"Allí no se ha engañado a nadie. El avión pidió autorización de sobrevuelo (y) ellos volaron por el mar para no cruzar territorio colombiano, en una operación normal, no tiene nada de delictiva", sostuvo el mandatario, que defendió el asilo otorgado a esas tres mujeres.

Ortega también criticó a Estados Unidos por cuestionar el asilo otorgado a las presuntas guerrilleras, porque, dijo, ese país defiende al cubano anti-castrista y acusado de terrorismo Luis Posada Carriles, "un asesino confeso que destruyó con una bomba a un avión cubano".

En el acto, en el que se celebró el 113 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino, el "general de hombres libres", participaron el colombiano Gustavo Moncayo, quien tiene un hijo secuestrado por las FARC, y su hija Yuri Moncayo Cabrera.

Asimismo, participaron Pamela Dávila, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos y el médico ecuatoriano Mario Molina.