Las capitales de ambos países recibieron a treinta músicos latinoamericanos que alertaban sobre la pobreza que sufren unos 32 millones de niños en el continente.
México.- Casi treinta voces de la música latina se unieron anoche ante 380 mil personas en los conciertos gemelos de América Latina en Acción Solidaria (ALAS) en México y Argentina, con Shakira y Miguel Bosé como banderas contra la pobreza infantil.

La alianza benéfica -integrada por artistas, intelectuales y empresarios iberoamericanos- buscó concienciar a la audiencia de que 32 millones de menores de 6 años de la región viven en la pobreza.

En Ciudad de México, cerca de 200 mil personas anegaron el Zócalo, la plaza mas grande de Latinoamérica, a pesar de la lluvia.

El español David Bisbal abrió el telón, para dejar paso a los mexicanos Timbiriche y al venezolano Ricardo Montaner.

"No vamos a tolerar ni un minuto más de modorra, esta es su ocasión para hacer bien las cosas" , instó Montaner a los gobernantes latinoamericanos.

Entre los presentes estaba el magnate mexicano Carlos Slim, segundo hombre más rico del mundo y miembro fundador de ALAS.

Se produjo entonces una conexión con Buenos Aires para que los artistas se unieran con el No es lo mismo de Alejandro Sanz.

Una lluvia de confetti cubrió los escenarios de ambos países y bañó a los protagonistas de la noche mientras cantaban y saludaban.

La peruana Tania Libertad, los argentinos Babasónicos y el local Emmanuel preludiaron al dúo entre el mexicano Aleks Syntek y la española Ana Torroja con Duele el amor.

La ex Mecano recordó su pasado con Me cuesta tanto olvidarte, con Syntek al piano.

Una de las actuaciones estrella de la noche fue la del boricua Ricky Martin, que demostró estar en plena forma y cantó cinco temas, dos de ellos en inglés, que movieron al público a bailar.

Los "Jefes de Jefes" , los locales Tigres del Norte, acostumbrados a contar sus espectadores en decenas de miles, se adueñaron de la plaza con naturalidad, tanto en solitario como con el dueto con su compatriota Lucero con La puerta negra.

Salieron después los también mexicanos Maná, que cedieron el escenario a una niña colombiana de nueve años quien, sin miedo a la multitud, recitó un poema y se llevó el aplauso.

El argentino Diego Torres, el dominicano Juan Luis Guerra y el boricua Chayanne preludiaron el fin de fiesta con Miguel Bosé -que cantó a dúo Corazones con Ana Torroja- que reunió en el escenario a la mayoría del elenco de la noche para entonar juntos Te amaré.

El gran ausente de la noche fue el colombiano Juanes, que no pudo llegar por problemas con su avión.

Por su parte, en Buenos Aires los niños fueron las estrellas de un 'show' que presenciaron 180 mil personas desde la Costanera Sur y cuyo plato fuerte fue el dueto de la colombiana Shakira, madrina del evento, y la folclorista cantante argentina Mercedes Sosa.

Juntas entonaron al final de la noche el tema La masa, del cantautor cubano Silvio Rodríguez, "porque el mundo lo transformamos los que creemos" , dijo una Shakira visiblemente emocionada por su compañía a los micrófonos.

El instante representó unos de los momentos "cúspide" de su carrera, según confesó la artista colombiana al terminar el recital.

Con Shakira, que estaba "feliz de ver a una Latinoamérica unida y que se encarga de sus problemas" , bailaron en el escenario doce niñas, una muestra del protagonismo de los pequeños en los escenarios de ALAS.

Antes de ellas habían pasado por la tarima varios niños como símbolo de lo que hoy se reivindicaba; uno acompañó al uruguayo Jorge Drexler, otro rapeó con Calle 13 y una pequeña saxofonista puso música al tema No es lo mismo del español Alejandro Sanz que cantó junto a todos los participantes del evento de Buenos Aires con una letra readaptada al objetivo de la Fundación ALAS.

Para Sanz, fue una noche "grande" que cerraron Shakira y el argentino Gustavo Cerati, que pidió "ponerle alas" a Buenos Aires con La ciudad de la furia, que cantó con la artista colombiana.
En el recital participaron también los argentinos Fito Páez y Pedro Aznar y la mexicana Paulina Rubio, con el objetivo "de cambiar la historia de la solidaridad en América Latina" , como dijo Shakira.