Foto: Archivo Vanguardia
En los últimos días el país se estremeció con el asesinato de Vidal Vega, uno de los principales testigos del sangriento desalojo de junio pasado
Paraguay. Más dirigentes campesinos paraguayos, vinculados en alguna forma a los hechos o investigaciones sobre el sangriento desalojo de junio pasado, conocido como la masacre de Curuguaty, recibieron amenazas de muerte.

La revelación fue hecho por la Mesa de Unidad de Movimientos Sociales y Políticos, en reunión plenaria efectuada en la Central Nacional de Trabajadores, a la cual asistieron familiares de las víctimas de aquel hecho, en el cual murieron 11 labriegos y seis policías.

En los últimos días el país se estremeció con el asesinato de Vidal Vega, uno de los principales testigos del desalojo, quien colaboraba activamente con la comisión independiente que busca esclarecer lo sucedido ante las acusaciones de atropellos y muertes extrajudiciales.

Ahora algunos familiares de los labriegos caídos aquel día o de quienes se encuentran presos por la misma razón, recibieron vía teléfono celular o en otras formas, anuncios de acciones letales contra ellos.

Igualmente, fueron amenazados dirigentes del sector campesino, entre ellos, según informó Jorge Galeano, de la coordinadora por la recuperación de las tierras mal habidas y Silvino Ocampo, del asentamiento Yvi Pyta, cuyo sobrino murió en Curuguaty.

También sucedió con Mariano Castro, presidente de la Comisión de Víctimas de Curuguaty, cuyo hijo falleció en el mismo incidente y quien tiene otros dos descendientes en la cárcel, Mariano Espinola y Domingo Noguera, de la Comisión de Organizaciones Sociales de Canindeyú.

La Mesa decidió convocar a una gran movilización nacional para el próximo 10 de diciembre, Día de Defensa de los Derechos Humanos, para reclamar el cese de los crímenes políticos y reafirmar el apoyo a la lucha de los campesinos sin tierra.