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Dos académicos aseguran haber descubierto el origen de la bandera que ondeó sobre la Misión del Alamo, tomada como trofeo de guerra por las tropas mexicanas del general Antonio López de Santa Anna, tras la histórica batalla del 6 de marzo de 1836.
Dallas.- La bandera, conocida como la "New Orleans Greys", permanece desde entonces en México, exhibida en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, de la capital mexicana.

Estados Unidos y especialmente el estado de Texas ha gestionado infructuosamente ante el gobierno de México la devolución de la bandera desde hace décadas.

Los detalles del origen de la bandera quedaron revelados en la memoria escrita por Herman Ehrenberg, un inmigrante alemán que vino a Texas desde Nueva Orleans para sumarse como voluntario a la lucha de los independentistas texanos.

Las memorias de Ehrenberg fueron recuperadas luego de una investigación de los biógrafos James Crisp y Louis Brister, y comenzaron a ser presentadas por primera vez en Estados Unidos esta semana con motivo del 173 aniversario de la independencia de Texas.

"El relato de Ehrenberg y su servicio es uno de los más vibrantes de cualquier soldado en la Revolución de Texas", dijo Crisp, profesor de historia de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Crisp se asoció con Brister -un profesor alemán de lenguas- para "resucitar" las memorias de Ehrenberg, tituladas "Texas y su Revolución", y presentarlas por primera vez al público en Estados Unidos.

Ehrenberg, quien escribió sus memorias en 1840, a su regreso a Alemania, describe cómo un grupo de mujeres a las orillas del río Sabine presentaron a su compañía de soldados una bandera hecha por ellas en 1835.

"Con sus delicadas manos las damas de Texas nos presentaron una magnificente bandera de seda azul en la cuales estas orgullosas palabras fueron inscritas: `A la Primera Compañía de Texanos Voluntarios de Nueva Orleans', escribió Ehrenberg.

La compañía llevó la bandera al Alamo, en San Antonio, donde ondeó sobre la Misión el día de la batalla contra las fuerzas mexicanas.

Cuando las tropas mexicanas tomaron la misión, el 6 de marzo de 1836, los soldados se apropiaron de la bandera y la declararon trofeo de guerra.
Unas seis semanas después de la batalla del Alamo, el 21 de abril de 1836, los texanos al mando del general Sam Houston derrotaron en la Batalla de San Jacinto a las tropas mexicanas y capturaron a Santa Anna, obteniendo la independencia de su territorio.

En esa batalla, los independentistas tomaron también las banderas mexicanas de los batallones Matamoros, Guerrero y Toluca, las cuales permanecen en museos de Texas.

Estados Unidos ha hecho desde la década de 1930 múltiples intentos de recuperar la bandera tomada del Alamo, todos ellos infructuosos.

En 1996, el entonces gobernador texano George W. Bush, aprobó una resolución que autorizaba a funcionarios estatales negociar el retorno de la bandera "New Orleans Greys" a cambio de las que tres que permanecen en Texas.

La resolución, aún en vigor, autoriza a la Comisión del Archivo y Biblioteca Estatal de Texas buscar un acuerdo con las autoridades mexicanas para obtener la bandera como préstamo o intercambiarla por las tres banderas mexicanas capturadas en la Batalla de San Jacinto.

Las memorias de Ehrenberg podrían renovar este año el interés de recuperar la bandera, aunque voceros del Departamento de Estado de Estados Unidos señalaron que ese asunto "ni siquiera está en el radar" en la compleja relación entre México y Estados Unidos.

Para México, "la bandera es un símbolo de orgullo nacional y ningún gobierno ha tenido el coraje de enfrentar la inconformidad pública que pudiera provocar su retorno", explicó el curador del Museo del Alamo en San Antonio, Bruce Winders.