LA JORNADA
Las declaraciones del secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, en las que aseguró que las negociaciones sobre la reforma electoral se habían roto, provocaron tensión y desencuentros en las principales fuerzas políticas representadas en el Senado
México, D.F..- La molestia llegó al grado de que en la Junta de Coordinación Política los coordinadores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, y de la Revolución Democrática (PRD), Carlos Navarrete, hicieron un fuerte reclamo al nuevo presidente del órgano legislativo, el panista Santiago Creel Miranda, a quien le preguntaron desde cuándo negocia Bucareli los acuerdos en el Congreso.

Lo que más molestó a los mencionados coordinadores es que el funcionario hubiese utilizado el término "capricho" para descalificar los acuerdos que ya se habían alcanzado en la Cámara, donde se elabora el dictamen de dicha reforma, y es que por la tarde, en conferencia de prensa, Ramírez Acuña enfatizó: "El gobierno ha manifestado que lo que fortalezca las instituciones es lo que debe de proceder, y asimismo, el fortalecimiento del Instituto Federal Electoral (IFE) debe de ser antes que cualquier capricho de corriente o de partido político", en alusión a la demanda de ambos partidos de remover a los actuales consejeros.

Fue tal el enojo que provocó la declaración de Ramírez Acuña, que el coordinador de los senadores del sol azteca pidió a Creel Miranda que transmitiera al titular de Gobernación la molestia que provocó su "intromisión".

Cabe recordar que el Partido Acción Nacional (PAN) había aceptado en principio la remoción de hasta cinco consejeros electorales, y luego accedió a la demanda de PRI y PRD de que fueran removidos los nueve integrantes del IFE, e hizo la contrapropuesta de salida de los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) porque, argumentaron, no hay impedimento para que una reforma constitucional no incluya contar con nuevas instituciones electorales, solución a la que se resisten los priístas.

"Mucho ayuda el que no estorba, mejor que se calle la boca", expresó el perredista Navarrete ante lo que llamó intromisión de Ramírez Acuña, mientras que el priísta Beltrones, principal impulsor de la reforma, aseveró en público que "las declaraciones (del secretario) son inconvenientes. O está mal informado o sus servicios de inteligencia no funcionaron", aunque en privado increparon a Creel Miranda, a quien le preguntaron "desde cuándo Gobernación ha estado en la mesa de la reforma electoral".

Con este ambiente, ayer por la mañana la sesión de comisiones unidas del Senado en la que se aprobaría el dictamen de reforma electoral fue suspendida en virtud de que, desde la noche del domingo, los consensos entre PAN y PRI se hicieron inalcanzables, desencuentro al que contribuyó Ramírez Acuña, quien horas después declaró: "Efectivamente, hoy se rompieron durante la mañana las charlas que venían dándose con los coordinadores de las bancadas en razón del proceso de la reforma electoral", afirmación que los propios panistas rechazaron.

Al referirse al presunto rompimiento de las negociaciones, el coordinador de los senadores delPRD, Carlos Navarrete, aseveró: "Tenemos (con el PRI) todo el tiempo del mundo, por eso ni hay conversaciones rotas ni están suspendidas las negociaciones ni nada por el estilo; hay un impasse para procesar este acuerdo que a todos nos interesa que salga lo más rápido posible, pero tengo la impresión de que a alguien le interesa más, hay que esperar". Comentó luego que en política "no hay errores, sino que de un error surgen los demás. Primero fue la censura en la Cámara de Diputados; el domingo, la intervención de Felipe Calderón desde Palacio Nacional, y hoy (ayer) las declaraciones de Ramírez Acuña. ¡Van bien! ¡Una por día!"

En los pasillos del Senado los comentarios eran similares: "PRI y PRD vamos juntos, no cambiamos nuestras posiciones, la prisa la tienen ellos (el PAN) porque a quien le interesa que la reforma fiscal (que se discute en paralelo a la reforma electoral) se apruebe antes del 8 de septiembre es a Los Pinos, no a nosotros", afirmaron legisladores de ambas bancadas que participan en las comisiones negociadoras.

También fue suspendida la sesión vespertina en Xicoténcatl, en la que se tenía prevista la discusión y aprobación de la reforma constitucional en materia electoral. Se espera que hoy se reanude el trabajo en comisiones y que esta misma semana el dictamen sea sometido al pleno, siempre que en la Cámara de Diputados se apruebe la reforma fiscal, ya que el gobierno percibe atrasos y falta de acuerdos, y una de las condiciones es que ambas iniciativas caminen hacia su aprobación de forma paralela.

"Lo peor que puede pasar es que lleguemos al día 8 sin una reforma fiscal, con lo cual tampoco habría reforma electoral; se tendría que discutir una miscelánea fiscal, pero el gobierno entendería entonces que ninguna de sus reformas pasará y será otro año perdido para el país", comentaron quienes participan en los grupos de trabajo.

El punto que dificulta la conclusión de la reforma sigue siendo los tiempos y la forma para la remoción de la totalidad de los miembros del Consejo General del IFE; ahí se analizan varios escenarios: la salida en un primer paquete de cinco de sus integrantes, incluido su titular; un paquete escalonado de tres en tres, del resto de los consejeros, o bien su remoción en un solo acto. PRI y PRD argumentan que esta última propuesta impediría que los afectados presenten amparos, y es por la que hasta el momento se inclinan ambas bancadas.