David Vicenteño/Excélsior
"Los correos llegan de muchas partes, incluso me han llegado algunos de Perú. Una persona me ofreció 200 mil pesos, pero me dijo que los gastos de la operación corrían por mi cuenta, claro que no me conviene", explicó Chico.
México, D.F..- Debido al escaso control de las páginas de internet, que permiten libremente la colocación de anuncios, este espacio se ha convertido en el vehículo ideal para este tipo de ofertas, sin adevertir que en México es ilegal la venta de órganos humanos.

"Soy joven, por problemas económicos vendo uno de mis riñones. No fumo, no tomo", son en general las explicaciones de los anuncios.

El promedio de edad de los ofertantes va de los 20 a los 35 años.

En todos los anuncios se deja una dirección de correo electrónico, o la misma página establece una línea de contacto entre el ofertante y sus posibles clientes.

De esta manera, Excélsior logró contactar a Chico, un joven de menos de 25 años que ofrece uno de sus riñones al mejor postor.

"Me han ofrecido hasta 200 mil pesos, pero la verdad es que estoy esperando mejores ofertas. Llegan hasta nueve correos a la semana de personas que dicen estar interesadas.

"Los correos llegan de muchas partes, incluso me han llegado algunos de Perú. Una persona me ofreció 200 mil pesos, pero me dijo que los gastos de la operación corrían por mi cuenta, claro que no me conviene", explicó Chico.

El joven comentó que la idea de poner en subasta uno de sus riñones le surgió en una visita prolongada a la Ciudad de México, en donde aseguró conoció el caso de una persona que supuestamente obtuvo 100 mil pesos por uno de sus órganos.

Hijo de padres divorciados, Chico ve con pesar que el salario de su padre no es suficiente para cubrir los gastos de su casa, así como de los estudios de su hermana y de él.

"Mi papá no tiene un buen empleo y no gana lo suficiente para solventar todos los gastos de la casa, y darle estudios a mi hermana y a mí.

"Solamente está apoyando a uno, en este caso es a mi hermana, que es la mayor y ya está a unos meses de titularse", argumentó Chico.

El joven explicó que, la mejor oferta que ha recibido es de una mujer de Guadalajara, Jalisco, quien además de 200 mil pesos, le garantiza que cubre los gastos de traslado a esa ciudad y de la operación.

"Ya todo es cuestión de que me decida, me siguen llegando mails o chateo con esas personas y les digo: `sabes qué, tengo a una persona que me está ofreciendo tanto, si te interesa dar más", dijo Chico.

El joven asegura que no existe una "red" o comunidad de personas que se dediquen a ofrecer sus órganos.

Sin embargo, reconoció que otros jóvenes lo han buscado para recibir orientación sobre cómo ofertar o negociar la venta de sus órganos.

"Me escribió un chavo pidiéndome auxilio para que yo lo ayudara a negociar, o sea que yo prácticamente patrocinara o no sé cómo se pueda decir, que diera a conocer que él está igual vendiendo su riñón", comentó.

Hasta el pasado 4 de febrero de 2009, en México había 11 mil 398 pacientes activos en la Lista de Espera Nacional.

De acuerdo con el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) de la Secretaría de Salud federal, de ese total, cinco mil 647 esperan por un riñón.

Arturo Dib Kuri, director del Cenatra, explicó que en México existen 408 hospitales autorizados para este procedimiento.

El especialista comentó que es tan vigilado que hace imposible que una persona obtenga un órgano por medio de la venta.

"Desafortunadamente crean una gran confusión.

"Hay una gran cantidad de filtros, solamente se pueden hacer en hospitales autorizados", dijo.

Cuando no hay parentesco entre los involucrados se debe hacer un convenio ante notario público, además el donante es sometido a una investigación sicológica.

Personal del Cenatra, explicó Dib Kuri, continuamente están monitoreando en internet, para detectar casos de personas que ofrecen parte de su cuerpo.

"Esto está absolutamente prohibido en México, es un delito grave, son más de 15 años de prisión para el donante, para el receptor y para el médico", explicó Dib Kuri.