En la imagen, la actriz Salma Hayek (d), acompañada por su marido, François Henri-Pinault (i), y su hija Valentina (c), visitan las pirámides y la esfinge de Guiza (Egipto) junto al máximo representante de la arqueología egipcia, Zahi Hawas (c). Foto EFE
El Cairo, Egipto.- Esta ciudad mostró ayer su cara más glamorosa, en la ceremonia de apertura del 33 Festival Internacional de Cine de El Cairo, que contó con la presencia de actores tan conocidos como Samuel L. Jackson, Salma Hayek o Lucy Liu.
Por la alfombra roja desfilaron artistas de diversas nacionalidades, que brillaron con vestidos largos, pronunciados escotes y muy pocos hiyab (velo islámico).

Todos sacaron sus mejores galas para sobresalir en el evento que, aunque en esta edición tiene como invitado de honor a la India y su poderosa industria fílmica, Bollywood, mostró en su inauguración un auténtico sabor hollywoodense.

Pero el cine estadunidense no será el que predomine en la capital egipcia, que hasta el viernes 20 acogerá la proyección de unas 150 películas procedentes de 67 países.

Los más ovacionados a su llegada al Teatro de la Opera de El Cairo fueron sin duda Hayek, Jackson y Liu, aunque también el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, fue recibido como una auténtica estrella de cine.

Entre el público se notó durante la gala un aprecio especial hacia los artistas locales, pero fue la actriz mexicana quien fue objeto de uno de las piropos más sonoros: "Salma, te queremos", gritó uno de los asistentes.

La ceremonia de apertura, que se inició con un espectáculo de danza moderna, estuvo marcada por la ausencia del famoso actor egipcio, Omar Sharif, presidente de honor del festival.

Por el escenario pasaron todos los miembros de los distintos jurados del festival, el cual cuenta con tres competencias, una de filmes digitales, otra de árabes y otra internacional.

Del jurado de esta última sección, presidido por el director y productor indio Adoor Gopalakrishnan, forma parte, entre otros, el actor argentino Juan Diego Botto.

A continuación, la gala dio paso a los homenajes, tanto a artistas de la región como internacionales, con una mención especial al fallecido director egipcio Shadi Abdel Salam, director de la La momia (1969).

Antes de anunciar el homenaje a Abdel Salam, una gran pantalla en el escenario proyectaba fragmentos de algunos de sus filmes, y fue esta selección de imágenes la que provocó una de las anécdotas de la noche: el director italiano Marco Bellocchio tuvo que señalar, sin perder el buen humor, que los fragmentos exhibidos correspondían al filme de otro cineasta.

Y le llegó el turno a los esperados artistas de Hollywood. Lucy Liu, con un vestido cruzado con dibujos negros, fue presentada como la actriz "más encantadora" y Samuel L.Jackson fue recibido con grandes aplausos. Como "un símbolo de versatilidad y elegancia" fue anunciada la protagonista de Frida (2002), película de la que se proyectaron unas escenas.

Salma Hayek saludó al público en árabe, lo que levantó una gran ovación, y halagó a sus seguidores egipcios y a la tierra de los faraones.

"Egipto ocupa un sitio especial en mi corazón y en mi carrera", aseguró la actriz mexicana, quien hizo referencia a un libro sobre el país que leyó de pequeña y a una película basada en una novela del premio Nobel egipcio Naguib Mahfuz.

Unas palabras que pusieron el broche final a esta gala, en la que Hayek y Liu lucieron, quizás por respeto a las costumbres conservadoras del país, unos vestidos sobrios y discretos que contrastaban con los excesivos trajes de sus colegas egipcias.