Gustavo Castillo / La Jornada
Torre Cantú acostumbraba dialogar con quien fuera cuando ocurrían hechos que involucraran a su comitiva
Ciudad Victoria, Tamps.- El lunes 28 de junio, el priísta Rodolfo Torre Cantú y su comitiva, integrada por ocho personas, se dirigían a bordo de dos vehículos al aeropuerto Pedro José Méndez. Un grupo de hombres en otra camioneta trató de rebasarlos. Cuando lo consiguió atravesó su unidad en la carretera para cerrarles el paso.

El candidato a la gubernatura de Tamaulipas ordenó a su equipo de seguridad que parara. Iría a dialogar con los hombres que les impedían llegar a la terminal aérea. Bajó de la unidad, al igual que Enrique Blackmore y su escolta.

Torre Cantú acostumbraba dialogar con quien fuera cuando ocurrían hechos que involucraran a su comitiva; por eso él y Blackmore se acercaron a quienes les cerraban el paso. Pero fueron sorprendidos.

Otros hombres armados los alcanzaron en varios automotores, los rodearon y junto con los que les cerraron el paso abrieron fuego contra ellos y asesinaron a cinco personas. Eso fue lo que ocurrió, reveló uno de los cuatro acompañantes del abanderado priísta, quien resultó herido.

El día del asesinato, la camioneta blindada que utilizaba Rodolfo Torre para su campaña fue enviada con anterioridad a Matamoros. El candidato de la coalición Todos por Tamaulipas tenía la costumbre de que esa unidad fuera usada en municipios lejanos y considerados de riesgo por la violencia que allí se vive, como son Nuevo Laredo, Reynosa y Tampico.

Torre Cantú nunca recorrió grandes distancias por tierra y se movilizaba en avión o helicóptero; tampoco tenía protección policiaca. El día del atentado salió de su casa, ubicada en el Fraccionamiento Residencial Campestre, en compañía del diputado local Enrique Blackmore, su cuñado Enrique de la Garza Montoto y su secretario particular, Alejandro Martínez Villarreal.

El candidato abordó una de las camionetas tapizadas de calcomanías de su campaña, pero sin blindaje. Ocupó el lugar del copiloto y atrás de él iban Blackmore, Alejandro Martínez y Enrique de la Garza. Un escolta que hacía las veces de chofer conducía la unidad. En otra camioneta iban cuatro escoltas, quienes portaban rifles AR-15 y pistolas .9 milímetros.

Durante el atentado, los escoltas trataron de repeler la agresión. Torre Cantú y Blackmore fueron los primeros en caer, pues en cuanto se acercaron a tratar de dialogar los balearon desde varios puntos.

Para evitar que los agresores intenten rematar a los heridos, la zona perimetral del hospital en que se encuentran está vigilada desde el mismo 28 de junio por elementos de la Policía Federal fuertemente armados. Todos los pisos del nosocomio son custodiados por agentes locales y federales. Los visitantes a las áreas médicas deben identificarse y mostrar sus pertenencias antes de ingresar a los pabellones.

Análisis de videograbaciones de oficinas y empresas cercanas

Por otra parte, fuentes del gobierno federal informaron que la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas solicitó a la General de la República (PGR) que analice las videograbaciones realizadas por cámaras instaladas en empresas e instalaciones gubernamentales cercanas a la zona del ataque, a fin de identificar a los presuntos agresores y los vehículos que utilizaron.

Asimismo, la procuraduría local informó que fueron encontradas tres camionetas presuntamente vinculadas con la agresión al candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas, y para determinar si es verdad se realizan pruebas periciales.

Una de las unidades fue localizada en el municipio de Güemes, cerca del aeropuerto Pedro José Méndez, y otras dos se encontraron la tarde del pasado miércoles en el municipio Villa de Casas, a 30 kilómetros del lugar donde fue asesinado Rodolfo Torre Cantú.