Gucci ha protagonizado hoy la penúltima jornada de la Semana de la Moda masculina de Milán. (Foto: Archivo/ Vanguardia)
El Universal
La firma italiana protagonizó la penúltima jornada de la Semana de la Moda masculina de Milán con un desfile lleno de prendas de corte femenino
Con un hombre enfundado en prendas de corte femenino, la firma italiana Gucci ha protagonizado hoy la penúltima jornada de la Semana de la Moda masculina de Milán con una colección que se aleja de la seriedad para reivindicar sin tapujos sus fantasías más románticas.

Siempre clásico, siempre elegante y cada vez más ambiguo, el hombre que Gucci ha diseñado para la primavera-verano 2011 abandona la camisa para vestir chaquetas, jerséis y guardapolvos aptos para el disfrute de una vida rica en ocio.

Una colección diseñada para un hombre que se viste de corto, dispuesto a enfrentarse a las temperaturas más extremas, que saca del armario prendas escotadas para lucir pectorales y que se ajusta a la cintura "shorts" de look playero.

Una reivindicación del "dolce far niente" -siempre aliñada con unas grandes gafas de sol- que no renuncia a la elegancia ni al clasicismo más propio de Gucci, pero que cambia las corbatas por "foulards" de seda estampados y destella irreverencia y hedonismo.

Y es que Frida Giannini, la responsable de creación en la colección de moda masculina, aboga por un hombre que cada vez cuida más de sí mismo y que apuesta por prendas delicadas, como las camisolas de seda o el pantalón blanco.

Ese es, precisamente, el rey del armario que Gucci ha diseñado para el próximo año, destinado a un hombre que se atreve con los pantalones pitillo y que no oculta su gusto por las prendas más ceñidas.

Se enfunda en cazadoras de cuero color camel, gabardinas rojas y blazers que a veces emulan las mangas de la camisa que ha dejado atrás.

Antes que Gucci, fue el veterano Ermenegildo Zegna quien sedujo a la pasarela milanesa, el mismo día en que se inaugura una muestra para celebrar el centenario de la firma y que recuerda su salto de fábrica textil a la fábrica de moda.

En esta exposición se dibuja el cambio de actitud de su hombre, menos formal y más dueño de su confort, como el que viste sus nuevas propuestas.

Zegna presentó una colección atrevida, con sabor juvenil, que combina chaquetas cruzadas con pantalones a rayas y camisas de cuello redondo, que se viste de algodón sin renunciar a ningún tejido - no olvida la seda, lino o la lana- y que presume de su comodidad con mochilas caídas.

Un hombre que, como el de Gucci, ha cambiado la corbata por el foulard y que teñirá su verano de tonos naranja, verde salvia, azul marino y caramelo, para reivindicar un dinamismo romántico, una comodidad clásica.

La Semana de la Moda de Milán cerrará sus puertas mañana con los desfiles de Iceberg, Dsquared2, Ermanno Scervino y Giorgio Armani, que ayer ya sorprendió ayer con el estilo "Alejandro" ideado para el último vídeo musical de la cantante estadounidense Lady Gaga.

Al margen de la pasarela, el certamen de este año está marcado por el nombre del modelo francés de 22 años Tom Nicon, fallecido el viernes al caer de la ventana de un edificio en Milán en un aparente suicidio y a cuyo cuerpo se practicará la autopsia en los próximos días.