<span></span>El Universal
Puebla, Puebla.- Rosa María Benítez Flores es una persona sencilla, pero sobre todo entregada. Desde que era niña su juego favorito era "el de la escuelita". Hoy es una maestra que, a sus 47 años de edad, recibirá la "Medalla Altamirano" por su alto puntaje en el programa Carrera Magisterial.
Orgullosa, comenta que para ella es motivo de alegría, pero también una sorpresa saber que recibirá este galardón de manos del presidente Felipe Calderón Hinojosa. "No sé ni lo que voy a hacer mañana cuando esté ahí", expresa.

En entrevista, platica que durante más de una década se ha desempeñado como maestra de educación especial, lo que le llena día a día de satisfacciones, pero también implica retos. Antes, durante 10 años fue profesora de primaria.

"Imagínese lo que se siente ver cuando un alumno especial puede hacer un círculo; si en un niño con todas sus capacidades se siente bonito, en uno especial ¡se siente mucho más!", dice al tiempo de expresar que "mi mayor logro es el poder servir, a mí me llena servir a un pequeño que cuando lo conoces no logra ponerse de pie y luego ver que lo logra".

Rosa María expresa que ella estudió primero la educación normal, y luego conoció del proyecto de atención a niños especiales y se interesó, por lo que estudió la licenciatura en esa rama.

Posteriormente, hace tres años terminó la maestría en enseñanza especial, lo que fue un poco complicado porque lo combinó con sus actividades de ama de casa, pues está casada y tiene tres hijos. "La Carrera Magisterial es algo bueno porque te hace crecer de manera horizontal, antes todos los maestros querían ser directores, querían ser supervisores, hoy ya no, hoy queremos estar frente a un grupo", destaca.

Y para concluir, manifiesta que para ella esta distinción "es un logro personal, uno quiere superarse y poder servir a otros, no importa en lo que te desempeñes, pero tienes que servir a los demás".