AP/EFE
DAVENPORT, IOWA.- Rudy Giuliani dijo que si es elegido Presidente terminará con la inmigración ilegal en sólo tres años, utilizando la misma táctica policial que utilizó para reducir la tasa de criminalidad cuando era alcalde de Nueva York.
"Se puede hacer. No es imposible", expresó Giuliani ante una audiencia.

"Es posible hacer esto, detenerlos en la frontera", agregó.

Giuliani manifestó que incrementaría la cantidad de agentes de seguridad fronterizos de los 12 mil actuales a 18 mil, y construiría una muralla en la frontera con México con un sistema de vigilancia tecnológica para reducir la inmigración ilegal.

Emplazaría también agentes federales en la frontera cada 80 kilómetros y utilizaría un sistema de observación de alta tecnología para detectar a las personas que intenten ingresar de manera ilegal al país.

Giuliani dijo que la expansión de la fuerza es la misma estrategia que empleó cuando era alcalde para reducir la tasa de criminalidad en Nueva York. Disponer de más agentes fronterizos tendría un resultado similar sobre la inmigración, sostuvo.

"Si hacemos esto durante dos o tres años, cambiaremos el comportamiento", dijo Giuliani. "Si la gente llega a la frontera y se da cuenta que no puede entrar, dejará de hacerlo".

Giuliani abordó un tema que genera profundas divisiones en el país y que incluso revela diferencias importantes entre los precandidatos republicanos a la Presidencia.

El senador republicano John McCain, que también aspira a lograr la candidatura presidencial de su partido, apoyó por ejemplo un fallido proyecto de inmigración que hubiese allanado el camino a la ciudadanía a casi 12 millones de inmigrantes indocumentados que se encuentran en el país.

Amenazas de muerte

Los jefes de las cinco familias de la mafia neoyorquina discutieron en 1986 el posible asesinato de Giuliani, quien era fiscal federal en ese entonces.

A pesar de la insistencia de John Gotti, que entonces lideraba el clan de los Gambino y contaba con el apoyo de Carmine Persico, jefe de la familia Colombo, la idea de quitar de en medio a Giuliani con métodos violentos no prosperó.

Los principales responsables de los clanes de los Luchese, los Bonanno y los Genovese, rechazaron la propuesta de acabar por la vía rápida con quien años después se convertiría en alcalde Nueva York, según reveló un informante al FBI.

Philip "Rusty" Rastelli, jefe de los Bonanno, Vincent "The Chin" Gigante, líder de los Genovese y Anthony "Tony Ducks" Corallo, responsable del clan de los Luchese, votaron en contra de la propuesta.

Gregory Scarpa, que pertenecía al clan de los Colombo, informó en 1987 al FBI de que los jefes de la mafia neoyorquina habían debatido la posibilidad de asesinar a Giuliani, que en la década de los 80 desplegó una gran actividad contra el crimen organizado.

Las revelaciones sobre los planes de La Cosa Nostra contra Giuliani surgieron el miércoles durante el testimonio que prestó William Bolinder, agente del FBI, en un tribunal de Brooklyn durante el juicio por asesinato que se realiza al ex agente federal Roy Lindley DeVecchio, que durante años recibió información confidencial de Scarpa.

Bollinder describió algunos detalles contenidos en el voluminoso expediente que tiene el FBI sobre Scarpa, que murió en 1994. Giuliani declaró la semana pasada que no se había sentido demasiado preocupado por las amenazas que ha recibido a lo largo de su carrera.

"Si tienes que vivir con amenazas, vives con amenazas", declaró.