Moscú, Rusia.- Rusia se juega mañana el pase a la Eurocopa ante una Inglaterra en racha, en lo que es considerado el partido más importante desde que el holandés Guus Hiddink asumió las riendas de la selección hace poco más de un año.
La hierba artificial del estadio olímpico Luzhnikí en la que se disputará el encuentro ha sido objeto de duras críticas por parte de los ingleses, lo que añade aún más tensión, si cabe, al partido.

La situación en el Grupo E es tal que Rusia está obligada a vencer al conjunto de Steve McClaren para mantener vivas sus opciones de clasificación, aunque cuenta con un partido menos.

Croacia, con 26 puntos en diez partidos, ya tiene garantizado el billete para la cita de Austria y Suiza; mientras Inglaterra, que suma 23 puntos, tendrá que disputarse la segunda plaza del grupo con los rusos.

Los ingleses, que llevan una racha de cinco victorias consecutivas, "han jugado muy bien en los últimos partidos y para superarles deberemos ser mejores en todas las facetas del juego y, además, no cometer errores", declaró Hiddink en rueda de prensa.

"Esperamos que Inglaterra no se muestre tan potente como en sus últimos partidos", agregó el holandés en referencia a la derrota que su equipo encajó en septiembre pasado en Londres (3-0) en el Nuevo Estadio de Wembley.

Hiddink no dramatiza la baja por lesiones de los dos interiores derechos, Bystrov y Saenko, y explica que corregirá "un poco" el esquema táctico y el estilo del juego de su combinado, aunque evitó precisar cuál será el once inicial.

El eslabón más flojo de Rusia es su defensa, formada por los hermanos gemelos Berezutski (laterales) e Ignashévich (central), los tres del CSKA Moscú, que no pudieron parar a Owen y Heskey el pasado 12 de septiembre.

La apuesta rusa en este "histórico" choque será su delantera, en la que podrían jugar tanto Sychev y Arshavin, ambos pequeños, pero rápidos y habilidosos, como Pavliuchenko y Pogrebnyak, corpulentos y buenos rematadores de cabeza.

Mientras, el combinado inglés, que aterrizó anoche en la capital rusa, se asoma al abismo de Moscú, ya que una derrota le convertiría en rehén del equipo de Hiddink, que viajará en la próxima jornada a Israel y recibirá a Andorra en el último partido.

Una victoria clasificaría directamente a Inglaterra para la Eurocopa, pero un empate también sería casi definitivo.

La única baja de consideración en las filas inglesas es la del lateral del Chelsea, Ashley Cole, lesionado en el tobillo ante Estonia, y que será sustituido por el defensa del Everton Joleon Lescott.

En defensa, las buenas noticias las trae John Terry, que tras el entrenamiento de ayer se encuentra preparado para reaparecer e imponer su presencia en el centro de la defensa.

En el centro del campo, Gareth Barry acompañará presumiblemente al motor del equipo, Steven Gerrard, y es que el zurdo del Aston Villa ha pasado a jugar un papel fundamental en la escuadra del técnico Steve McClaren y dejará de nuevo al antes intocable Lampard.

Ante la importancia del partido, el centrocampista del Liverpool ha hecho un llamamiento para repetir el espíritu de Estambul en 2003, cuando 'los tres leones' se clasificaron para la Eurocopa de Portugal en un esfuerzo ímprobo.

"Son (partidos) similares, sí", afirmó Gerrard. "La atmósfera en el vestuario antes del partido era tremenda. Mirabas alrededor y sabías que podías confiar en el jugador que estaba a tu lado".

Con todo, los ingleses no tienen todas consigo y la Federación Inglesa ha contactado con la UEFA para asegurarse de que no habrá "trucos", según el diario "Daily Mirror".

"Va a ser lo mismo para ambos equipos y ha sido aprobado por la UEFA, así que no podrá haber excusas", replicó Hiddink.

Inglaterra podrá ganar, empatar o dar una nueva espantada a su afición, pero cuenta ya con un Plan B, que pasa por la contratación del ex entrenador del Chelsea, el portugués José Mourinho, de acuerdo a una información del "Times".

Como curiosidad el partido será dirigido por el árbitro español Luis Medina Cantalejo, de muy mal recuerdo para Hiddink ya que éste pitó un penalti en el tiempo de descuento del partido de octavos de final que enfrentó en el Mundial de Alemania a Italia, a la postre campeona, y a Australia, entrenada por el holandés.

Alineaciones probables:

Rusia: Malaféev; A.Berezutski, Ignashévich, V.Berezutski; Anyukov, Semshov, Zyriánov, Zhirkov; Arshavin, Sychev, Pavliuchenko.

Inglaterra: Robinson; Richards, Terry, Ferdinand, Lescott; Wright-Phillips, Gerrard, Barry, Joe Cole; Owen y Rooney.

Arbitro: Luis Medina Cantalejo (ESP).

Estadio: Luzhniki.