Fabián W. Waintal
Habiendo triunfado en Holly-wood con los trajes de "Gladiador" y "Capitán de Mar y Guerra", Russell Crowe se viste ahora de vaquero en la nueva película "3:10 to Yuma".
Y aprovechando su mala fama de rebelde, también en el cine aparece como el malo de la película, aunque en la vida real se lo nota mucho más tranquilo desde que se casó y tuvo dos hijos. Hace tiempo que se alejó de Hollywood para mudarse con su familia a Sydney (Australia), pero durante un viaje relámpago a Los Angeles aprovechamos para entrevistarlo.

-¿Se da cuenta que a pesar de interpretar al malo de la película, el espectador quiere que usted se salga con la suya y gane? ¿Qué le parece el balance de un villano que cae bien en la gente por su carisma?-

"No lo sé. Realmente no le presté atención a ese balance. Solamente me preocupé por mantener otro tipo de calidez, porque hacía demasiado frío durante la filmación y muchas de las sutilezas que puedas haber leído probablemente hayan sido mis músculos faciales congelados".

Se sabe: A Russell Crowe no le gustan las entrevistas y es evidente. Mientras resulta divertido descifrar las bromas detrás de sus propias respuestas, se torna difícil que hable seriamente. Él responde a su manera, creando su propia entrevista, intentando generar una sonrisa que lo haga sentir más cómodo para olvidar que en realidad lo están interrogando. Son las reglas del juego para entrevistarlo. Y sólo Russell Crowe tiene el manual de instrucciones.

-Supongo que de chico habrá jugado más de una vez a los vaqueros ¿Se puede comparar aquel juego de niños con una filmación real?-

"Es fabuloso cuando todo lo que te rodea es absolutamente verdadero. Y es grandioso cabalgar a caballo con viejas pistolas, entre montañas, sin tener absolutamente nada de la vida moderna alrededor. En Nuevo México fue la excepción, cuando tuvimos que quitar los hornos microondas y computadoras que la gente había llevado al desierto para filmar. Tratamos de alejarnos de la vida contemporánea. Alguien había llevado unas fotocopiadoras y cada 50 metros encontrabas una diferente. Llegamos a amenazarlo (cambia el tono, imitando un malvado cowboy) `...¿Sabes qué, hombre? Te voy a disparar a matar. ¡Estoy cansado de tus fotocopiadoras!' (Ríe)".

En una actualización del viejo western que ya se había filmado en 1957, la película "3:10 to Yuma" reúne a Russell Crowe con una de las nuevas estrellas de Hollywood, Christian Bale (mejor conocido como el nuevo Batman) y el director del éxito "Walk the Line", James Mangold. Como una clásica película de vaqueros entre buenos y malos, Russell interpreta al buscado criminal Ben Wade que debe ser juzgado en Yuma. Y mientras él trata de escapar buscando la perfecta oportunidad, el personaje de Bale precisa la recompensa para salvar su rancho, buscando también la gloria de mostrarle al hijo que puede lograrlo.

-Hablando en serio: ¿qué lado humano encontró en el personaje de un criminal para lograr que tenga el carisma que usted también conserva con el público?-

"Te lo voy a mostrar desde la perspectiva del personaje. La gente tiene cierta reacción extrema conél, por la reputación que lo precede y creo que por eso genera cierto tipo de respeto que va creciendo. No creo que necesariamente Wade tenga conciencia o ningún compás moral. No le importa nada. Hará lo que sea para que el balance siempre esté de su lado. Pero también hay un respeto que crece por el personaje de Dan (Christopher Bale) con quien probablemente reconoce su propia vida. Por la información que figura en el guión, sabemos que a él lo habían abandonado de chico y hay toda una lista de eventos que lo llevaron a sobrevivir en el Lejano Oeste y también por eso, mi personaje ve un poco de su propia lucha en Dan".

-¿Fuera de la película se imaginó alguna otra historia que le hubiera gustado incluir en el guión original?-

"A lo mejor me gustaría volver y darle una visita a la esposa del que me lleva preso. Cuando bajo del tren, bien podría ir a ver a Gretchen para decirle si necesita alguien que le corte algo de leña (riéndose). Después de todo, si vuelvo es porque el esposo está muerto y ella va a estar sola. Solamente pasaría para ver si precisa leña, nada más (Vuelve a reír)".

Profesionalmente, llevaba apenas 10 años desde su debut con la australiana película "Blood Oath", cuando cumplió nada más ni nada menos que 20 películas filmadas, con el suficiente ingrediente para destacarlo como una verdadera estrella de Hollywood.

En un momento lo bautizaron como "el nuevo Clark Gable" por su físico; también lo señalaron como "un nuevo James Dean" por lo joven o rebelde y hasta "el nuevo Mel Gibson", por ser otro actor que venía del cine australiano.

La entrada a Estados Unidos llegó después de recibir varios premios del Instituto de Cine Australiano por las películas "Proof" y "Romper Stomper". Y en busca de la misma suerte con Hollywood, en 1994 Russell Crowe filmó su primera película de vaqueros "The Quick and the Dead" con Sharon Stone, Gene Hackman y Leonardo DiCaprio.

Con Bridget Fonda también filmaron la película "Rouge Magic" (1995) y con Salma Hayek protagonizó "Breaking Up" (1997), antes de aparecer como el villano cibernético en "Virtuosity" con Denzel Washington.

La fama llegó recién a partir del personaje Bud White de "L.A. Confidencial" (1997) con Kim Basinger y Kevin Spacey; cuando enseguida después, Russell Crowe recibió tres nominaciones consecutivas al Oscar por las películas "The Insider", "A Beautiful Mind" y "Gladiador".

Más allá de haber ganado el Oscar en el 2001 con el personaje Maximus de "Gladiador", Russell se atrevió a rechazar superproducciones como "X-Men", "Collateral", "Alexander" y "El Señor de los Anillos", al mismo tiempo que atrajo la atención pública a otro nivel más personal.

Los titulares del corazón fueron constantes a partir del noviazgo con Meg Ryan durante la filmación de la película "Prueba de Vida" (2001). Después se le señaló como la causa del divorcio entre Tom Cruise y Nicole Kidman (ella incluso lo mencionó en su agradecimiento al Oscar por "Las Horas"), pero Russ insiste que sólo son amigos y fue uno más entre los invitados famosos en la boda de Nicole Kidman y Keith Urban.

Casado con la hermosa Danielle Spencer (se conocieron cuando juntos trabajaron en la película "The Crossing"), Russell Crowe terminó alejándose literalmente de los rumores de Hollywood, viviendo una vida más tranquila, desde que nacieron sus hijos Charles (4) y Tennyson Spencer (1).

-¿Cómo es que rechazó películas como "X-Men" y "El Señor de Los Anillos"? ¿No le resulta difícil encontrar una buena película que lo muestre diferente a la anterior?-

"Para mí siempre fue así, especialmente en mi vida con el cine. Llegan muchas oportunidades ofreciendo un pago enorme y toda clase de cosas que no necesariamente me gustan. También hay gente que está absolutamente segura que me encanta ese estilo de cine, pero cuando empiezo a leer el guión no me entretiene demasiado. Por eso trato de mantener intacto mi instinto. Yo leo un libro y si se me pone la piel de gallina, si me gusta el potencial, lo acepto".

-¿Se volvió más selectivo con el tiempo?-

"No creo haberme vuelto más selectivo con el tiempo. Siempre fui selectivo, desde un principio. Simplemente hice las cosas que me gustaban aunque no siempre hayan sido las cosas que los ejecutivos de los estudios de cine piensan que también van a gustar".

-¿En sus propios gustos rescata ciertos temas en el cine con los que se identifica más que antes, desde que se convirtió en padre?-

"Puede ser. En esta película, el personaje de Christian Bale que me lleva al juicio en Yuma, tiene que decidir entre la ética fórmula de la vida para alimentar a su familia, rechazando el dinero fácil que le remuerda la conciencia. Y ahí es cuando te das cuenta que un padre necesita plantear un ejemplo para sus hijos sin venderse, aunque el futuro sea mejor. Además quiere mostrarles a sus hijos y su familia de que tampoco es un perdedor, que no perdió el tiempo; quiere ganar respeto. Y sabe que sólo puede lograrlo si completa lo que dijo que iba a hacer, porque su hijo nunca antes pudo verlo manejando una situación así".

-¿La parte de la película que más le gusta?-

"Hay una escena donde Wade discute sobre un momento en que él solía leer la Biblia por completo y las razones por las cuales la leía. Eso, para mí, muestra el corazón central de la persona que es. Para él no era una experiencia placentera leer la Biblia y yo entendí esa actitud. No cree en un Dios benevolente. Se quedó en algún lugar del Viejo Testamento y todavía no pudo salir de ahí".

-¿Está preparado para afrontar las comparaciones con la misma versión de la película que se había filmado en 1957?-

"A lo mejor si vieron la película original con Glenn Ford y Van Heflin, se acuerden de la época de las listas negras de aquella época, cuando veían una película de vaqueros sin sacarse el comunismo de la cabeza. (Vuelve a reír)".

-¿Nunca pensó en filmar una película que muestre la época en Hollywood donde el cine ayudaba a ocultar ciertos temas políticos?-

"Por mi parte pienso que la perspectiva de las leyes básicas es una continua máquina inspirada en la política internacional del gobierno norteamericano y lo que hoy pasa es el fruto de las semillas sembradas hace dos o tres décadas atrás. Y supongo que es un buen momento para filmar una película así, pero no creo que vaya a ser tan popular y tampoco forma parte del proceso de mis elecciones. Supongo que es importante que alguien la haga. Ridley Scott justamente esta filmando una película sobre lo realmente negativo de esta red de intrigas que se han creado".

-¿Qué tan lejos cree que pueda llegar criticando a Hollywood con una película, sin que los estudios lo presionen antes?-

"No creo que se pueda filmar una película así si se siente que habrá algún tipo de límite. El caso de Ridley es un buen ejemplo porque estoy seguro que el estudio sabe bien a quién contrató".

-¿Y al revés? ¿Qué hace usted fuera del cine, para olvidarse de ese mundo, cuando no trabaja?-

"Hace aproximadamente 14 meses, compré el control de un equipo profesional de rugby en Australia. Se llama South City Revelers y esta es la primera temporada que lo controlo".

-¿Y cómo está jugando el equipo? ¿`De película'?-

"Tal cual. El equipo está batiendo nuevos récords cada semana. Ya marcaron los puntos de mayor competición desde 1989 y están a punto de llegar a la final por primera vez en ese mismo período. Así que ha sido un año muy positivo, en todo sentido".