El País
Guerrilla maoísta hace estallar tren que choca con otro y descarrila
Entre 65 y 71 personas han muerto y más de 200 resultaron heridas al descarrilar parte de un tren a consecuencia de un atentado y chocar con otro en el estado indio de Bengala Occidental. Los rebeldes maoístas, una insurgencia activa desde 1967, reivindicaron el ataque, lo que fue confirmado por la Policía.

Las autoridades temen que el número de víctimas se incremente, puesto que los servicios de emergencia locales continuaban trabajando en el rescate de las numerosas personas atrapadas entre los hierros de la estructura de los vagones. "Hasta ahora tenemos información de que 65 cadáveres han sido recuperados.
Podría haber más", señaló Samar Gosh, responsable de Interior en el estado de Bengala Occidental, en declaraciones a la cadena de televisión NDTV.
Un despacho de la agencia AP señalaba que eran 71 las víctimas fatales.

Los hechos ocurrieron a las 13:00 horas locales, cuando el tren Gyaneshwari Super Deluxe Express, que viajaba entre Bombay y Calcuta en el Estado de Bengala Occidental, descarriló en las inmediaciones de la estación de Sardiya. Aunque la ministra india de Ferrocarriles, Mamata Banerjee, indicó en un primer momento que se había oído una explosión, la Policía señaló posteriormente que el descarrilamiento también pudo estar provocado por otras formas de sabotaje.

Banerjee anunció, de camino al lugar de la explosión, una ayuda económica de 500 mil rupias (unos 10 mil 700 dólares) para las familias de cada uno de los fallecidos. Para los heridos, agregó la ministra, la indemnización será de una quinta parte.

Sher Ali, un trabajador industrial de Bombay de 25 años, viajaba con su esposa, sus dos hijos y la familia de su hermano cuando fueron despertados por el fuerte golpe. Momentos después, dijo, su vagón se salió de la vía.

"Mi cuñada fue aplastada cuando el vagón se volteó. Vimos cómo fallecía, pero no pudimos hacer nada para ayudarla", dijo Ali, quien tenía cortadas en la cabeza y los brazos.

El tren de pasajeros viajaba de Calcuta a Kurla, un suburbio de Bombay, cuando 13 vagones se descarrilaron. Acto seguido, tres de los vagones fueron golpeados por un ferrocarril de carga que venía en la otra dirección, dijo el ministro ferroviario Mamata Banerjee.

Insurgencia maoísta

El Comité contra las Atrocidades de la Policía (PCPA, por sus siglas en inglés), que cuenta con el respaldo de los maoístas, reivindicó el atentado. Este ataque incrementa la presión sobre el Gobierno, que pretende atraer a los militares para hacer frente a la insurgencia maoísta, que se ha extendido en gran parte de las franjas rurales del este y centro de la India, la democracia con mayor población del planeta y oficialmente un Estado laico.

Los maoístas han aumentado los ataques este año. En abril, 76 policías murieron en una emboscada. El primer ministro Manmohan Singh ha descrito esta insurgencia como el mayor desafío en la seguridad interior de la India. En 2009 se registraron más de mil ataques y alrededor de 600 personas murieron en ellos. Los maoístas regularmente atacan las líneas de ferrocarril y las fábricas, con el objetivo de paralizar la actividad económica.