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Los Angeles.- Con cinco capítulos de la segunda temporada en Estados Unidos al aire, "Ugly Betty" sigue liderando los ratings con un promedio de 10 millones de televidentes cada noche.
Para Salma Hayek, su productora, cada detalle del primer año fue cuidado con lupa, como si se tratase de un pequeño al que ayudó a valerse en la vida y del que hoy se siente orgullosa en dejar que crezca solo.

Porque ahora todas las atenciones de Salma están puestas en una sola persona: su hija Valentina Paloma Pinault, así que no se ha visto a Hayek en el set, como en anteriores ocasiones, aunque el elenco dice que siguen recibiendo correos electrónicos y saben que está al pendiente de lo que ocurre con la serie, aunque sea a distancia.

Salma debutó como mamá en septiembre, por lo que la grabación de la segunda temporada y el estreno la tomó en pleno embarazo.

La protagonista, América Ferrera, quien en un año ha visto cambiar su vida, de ser prácticamente una actriz principiante a convertirse en la Revelación del Año, dice que Salma tiene ahora una vida completamente diferente.

"Estuvo embarazada y se cuidó bastante. Lo que queremos es que esté saludable y contenta. No hemos sabido de ella, pero es por buenas razones".

La ganadora del Emmy asegura que aún no conoce a la pequeña Valentina, aunque muere de ganas porque llegue ese momento.

Becki Newton, quien interpreta a Amanda, coincide con Ferrera: "No está presente como antes en el show. Ya no la vemos en el set, como en la primera temporada".

Newton dice que tiene muy presente la manera en que la mexicana trabaja. "Recuerdo que cuando Salma tenía algunas escenas con el personaje que hizo de Sofía Reyes, siempre quiso que fueran lo más reales posibles; le importa cada detalle, la voz, la postura, la apariencia; está pendiente de todo lo que rodea a la serie y pone atención de todos los detalles. Es increíblemente dedicada".

Para la villana de la historia, Vanessa Williams, quien da vida a Wilhemina Slater, Salma es la imagen de lo que es en efecto, una mujer de negocios.

"Sabe lo que quiere y no teme preguntar ni exigir. Se la pasaba diciendo: `¡El tiempo es dinero!, ¡vamos, vamos, vamos!'", explicó Williams, al compartir uno de los detalles de la mexicana.