Washington, EU.- San Francisco se convirtió hoy en la primera ciudad estadounidense que multará a las empresas por emitir dióxido de carbono a la atmósfera.
Según recogen medios locales, el órgano ambiental de la bahía de esta ciudad californiana aprobó hoy esta ley sin precedentes en Estados Unidos -con 15 votos a favor y uno en contra-, que entrará en vigor el próximo 1 de julio.

El Distrito para la Gestión de la Calidad del Aire del Area de la Bahía (BAAQMD, por sus siglas en inglés) cobrará a las industrias 4,4 centavos de dólar por cada tonelada de dióxido de carbono u otro gas perjudicial para el medio ambiente.

La norma se aplicará a más de 2.500 empresas de un área que incluye la ciudad de San Francisco (765.000 habitantes) y Silicon Valley, sede de algunas de las principales firmas del sector tecnológico.

Alrededor de siete plantas de generación energética y refinerías tendrán que pagar más de 50.000 dólares al año, aunque, según las estimaciones del distrito, la mayoría de los negocios abonarán menos de un dólar.

Según señala los expertos, "probablemente, la modesta multa no será suficiente para que las fábricas reduzcan sus emisiones, pero asienta un importante precedente en la lucha contra el cambio climático y puede servir como modelo a seguir en diferentes regiones".

Asimismo, la portavoz del distrito, Lisa Fasano, especificó que esta medida no se aplicará a los vehículos.

"Vemos una directa conexión entre el clima y la contaminación del aire", manifestó el director ejecutivo del distrito, Jack Broadbent, quien añadió que "por este motivo creemos que cambiar el clima requiere esfuerzos tanto de los niveles federales, estatales como locales".

Por su parte, un gran número de los negocios de este área se han opuesto a la reciente ley, ya que, según ellos, interfiere con otros impuestos y medidas del Gobierno de California para luchar contra la contaminación.

Esta medida espera generar en su primer año de funcionamiento 1,1 millones de dólares que irán destinados a programas para medir emisiones en la región así como para fomentar acciones para reducirlos.

Como ejemplo, un negocio como una gasolinera pagaría solo 1 dólar al año, mientras que la refinería del grupo Shell situada en la zona tendría que desembolsar unos 195.355 dólares anuales.