Redacción
Nueva Orleáns se ha tomado muy en serio las críticas a su favor para esta temporada
Después de la destrucción que dejó "Katrina" en Nueva Orleáns y de la pésima temporada que tuvieron en el 2005, nadie pensaba que resurgirían para convertirse en un equipo sumamente respetado.

Para este año se espera que supere su récord de la campaña pasada. Muchos los consideran como el equipo favorito para llegar al Super Bowl por parte de la Conferencia Nacional, sin embargo, el camino hacia Arizona no será nada fácil.

Aunque ya comenzaron con el pie izquierdo perder de manera abrumadora el primer partido de la temporada por un marcador de 41-10 contra los actuales campeones de la NFL, los Potros de Indianápolis.

Poco hubo que arreglarle a la ofensiva de Nueva Orleáns, ya que fue la mejor en yardas totales y yardas por pase la campaña pasada, por lo que su meta es mantenerse en primer lugar de la liga en ambos departamentos. Reggie Bush y Deuce McCallister deben mejorar el ataque terrestre, ya que terminaron como el número 19 de la NFL en 2006.

Con Drew Brees, McCallister y Marques Colston, el equipo de la "Ciudad del Jazz" se convirtió en la escuadra número 28 de la historia en tener un quarterback con más de 4 mil yardas y un corredor y receptor con más de mil yardas en el mismo año. La llegada del receptor novato Robert Meachem, seleccionado en la primera ronda del Draft, hará más explosiva esta ofensiva.

Los Santos reforzaron su defensiva con la adquisición del esquinero Jason David, el apoyador Brian Simmons y el profundo Eric Kaesviharn. Esta unidad comandada por Gary Gibbs finalizó la temporada anterior en el lugar 11 de la liga, permitiendo un promedio de 307 yardas por encuentro. La mayor debilidad de este conjunto es su línea frontal para frenar la carrera.