Brenda Delabra / Vanguardia
Saltillo, Coah.- En la historia de los equipos de cualquier deporte siempre se busca tener algo representativo, como el uniforme, los colores, el slogan, pero una parte primordial de la imagen es el logotipo. Los Saraperos han evolucionado durante sus 37 años de historia, en 2008 se plasma una nueva imagen, la cual se pretende sea más identificativa con el nombre del equipo y alusivo a la ciudad que representa.
Los cambios siempre suelen ser buenos, y no sólo en referencia a los movimientos de peloteros, promociones o decisiones que la directiva tome a bien del equipo. A finales de 2007 Eduardo Valenzuela, gerente deportivo, anunció que se estaba haciendo un diseño del logotipo para la temporada 2008, que estaría basado en el que la novena lució de 1987 a 1993.

En el estreno del gráfico donde un sarape da vida al emblema, el equipo no tuvo buena suerte al quedar en el último lugar del standing de la Zona Norte; al año siguiente lograron entrar a playoff llegando a una final donde cayeron ante México 4 juegos a 1.

Sólo en las temporadas de 1989 y 1992 jugaron la primera ronda de la postemporada y en el resto se colocaron en los últimos lugares de la tabla; sin embargo, en 1984 el lanzador Miguel Solís fue el campeón de pitcheo con 201 2/3 innings lanzados en 26 encuentros, de los cuales ganó un total de 17 y perdió 4, y en el '88 se adjudicaron el subcampeonato ante México.

Pero remontándonos a los orígenes del equipo en una ardua investigación del equipo de Extremo, para recopilar los gráficos y las hazañas que se vivieron con cada uno de ellos, se encontró que la identidad sarapera ha variado en sus tipografías y colores, que a continuación se detallan.

En 1970 con el nacimiento de la novena dentro de la Liga Mexicana de Beisbol, la sencillez y tradicionalismo se hizo presente al conformar el logotipo por una doble "S" en color naranja, emblema que cambió para 1972 a una tipografía gótica medieval de color naranja, durante cuatro años que fue portado el sarape finalizó como líder de zona y disputó una final con México, la cual perdió.

El naranja preservó de 1976 a 1980, ahora con una "S" de estilo gótico pero incluyó un bat, cuatro postemporadas fueron parte de la historia de este logotipo siendo campeones en 1980.

Para 1981 la directiva decidió cambiar a un estilo clásico con la leyenda Saraperos en letra cursiva, en este tiempo Saltillo disputó tres playoff que no pasaron de la segunda ronda.

Un cambio más vino en busca de una identidad, retornando a la doble "S", añadiendo la figura de un pelotero de 1985-1986; en la primera campaña el equipo se ubicó en el quinto lugar de zona y al año siguiente ocupó el sótano.

De 1987 al '93 la insignia si no fue de mala suerte tampoco le dio un alto poder al conjunto de Saltillo.

La transición de los colores blanco azul y rojo o naranja, se dio hasta 1994, año en que se establecieron los colores institucionales blanco, negro y verde, y con ello la fuerza de la leyenda Saraperos en letra cursiva.

El retorno al primer lugar del standing se dio justamente en el mencionado año, logrando disputar tres postemporadas, ninguna cercana al título, durante este periodo se hicieron varias modificaciones y cambios radicales en formas y tipografías, las cuales no representaron por mucho tiempo el nombre del conjunto.

A finales de 1998 el empresario Juan Manuel Ley compró la franquicia, siendo un revolucionario en el Pacífico con los Tomateros de Culiacán, "El Chino" llegó a la ciudad para implementar un nuevo sistema en el espectáculo, convirtiéndolo en algo totalmente familiar.

Pero la personalidad del dueño de la novena saltillense, tenía que estar respaldada también con la imagen del equipo, fue hasta el 2000 cuando la cortinilla se abrió hacia el nuevo icono que también sufrió modificaciones y perduró hasta el 2007.

Primero fue Saltillo, conjuntado en una pelota y los colores del sarape en degradado, hasta culminar en las afinaciones con la leyenda completa donde se incluye por primera vez Club de Beisbol Saraperos de Saltillo, conservando la idea original.

Siendo este grabado uno de los más representativos, sino es que el más suertudo al lucirse en ocho postemporadas, coronándose como campeón de zona en 2004 y 2005, en este último también logró el subcampeonato del verano.

Ahora la Organización pretende borrar el maleficio del "ya merito", y para ello trabaja en una renovación que va desde la contratación de sus extranjeros, dar más empuje a los jóvenes y establecer nuevas promociones para la afición, sino que también quiere infundir una nueva imagen donde el sarape de Saltillo luzca en el Parque Madero y en los diferentes estadios del país, ¿Con cuál se queda usted?




LOS 10 CAMPAMENTOS EN CORTO

1. Vero Beach, Florida: Joe Torre toma las riendas de los Dodgers, que después de 60 años se despedirán del histórico Dodgertown. El equipo angelino se muda al estado de Arizona el próximo año.

2. Lakeland, Florida: A los Tigres no les gustó para nada quedarse fuera de la postemporada, al año siguiente de disputar una Serie Mundial. Las contrataciones de Miguel Cabrera y Dontrelle Willis los convierten en grandes favoritos en la División Central de la Liga Americana.

3. Fort Myers, Florida: ¿Se habrán arrepentido los Medias Rojas de Boston no haber pujado más por Johan Santana? La pretemporada ni siquiera ha arrancado y los actuales campeones de la Serie Mundial recibieron una mala noticia. Curt Schilling podría quedar fuera hasta mitad de campaña mientras trata de superar una dolencia en el hombro derecho.

4. Tampa, Florida: Los Yanquis también dejaron pasar a Santana al no estar dispuestos a desprenderse de Phil Hughes, Ian Kennedy y Joba Chamberlain, sus tres cotizados prospectos de pitcheo. Su gerente Brian Cashman convenció a los hijos del dueño George Steinbrenner a apostarle al semillero del equipo.

5. Port St. Lucie, Florida: El fichaje del venezolano Santana, ahora como el pitcher más caro en las Grandes Ligas, ayuda a que el tema de discusión no sea el recuerdo del fatídico desplome de los Mets al final de la temporada al dilapidar una ventaja de siete juegos con 17 pendientes.

6. Winter Haven, Florida: Los Indios estuvieron a una victoria de jugar en la Serie Mundial, pero el panorama a su alrededor no es del todo halagador. Detroit se armó hasta los dientes y los Medias Blancas de Chicago quieren volver por sus fueros. Su as C.C. Sabathia puede ser agente libre a fin de año y el megacontrato firmado por Santana hace presumir que los Indios no podrán satisfacer sus pretensiones de salario.

7. Mesa, Arizona: Los Cachorros conmemoran este año el centenario de la conquista de su segunda Serie Mundial. El mejor festejo sería ganar su tercera. ¿Será el jardinero japonés Kosuke Fukudome el complemento ideal de Alfonso Soriano, Derrek Lee y Aramis Ramírez en la alineación?
8. Tucson, Arizona: Después de sorprender con su avance a la Serie Mundial, hay que prestarle atención a lo que hacen los Rockies de Colorado. Están intactos. Dentro de una muy pareja división Oeste de la Liga Nacional, la clave la tienen el dominicano Ubaldo Jiménez y el venezolano Franklin Morales.

9. Tucson, Arizona: Los Diamondbacks comparten la misma ciudad de pretemporada con los Rockies y con seguridad librarán con ellos, además de los Dodgers y Padres de San Diego, una lucha a muerte por el banderín del Oeste. La expectativa es enorme al ser uno de los pocos equipos que puede presumir de un par de ases a la cabeza de su rotación.

10. Peoria, Arizona: Calladamente, los Marineros de Seattle han armado una rotación de lanzadores que podría modificar el orden de llegada en el Oeste de la Liga Americana, dejando atrás a los Angelinos de Los Angeles.