Lisboa, Portugal.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se negó el viernes a comentar el divorcio de su esposa Cecilia, afirmando querer concentrarse en la búsqueda de soluciones para los "problemas" de los franceses.
"Mi forma de pensar es muy simple: fui elegido por los franceses para aportar soluciones a sus problemas, no para comentar mi vida privada", dijo Sarkozy en una conferencia de prensa en la cumbre europea de Lisboa.

Sarkozy y su esposa Cecilia anunciaron su divorcio el jueves, cinco meses después de la elección del jefe de Estado, en una separación que puso fin a una relación tumultuosa y pasional que ha cautivado a Francia.