Nueva York, EU.- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, propuso el martes un "new deal económico y ecológico a escala planetaria" ante los jefes de Estado reunidos en Nueva York para la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas.
Frente a los cerca de 150 jefes de Estado y Gobierno presentes en la ceremonia de inauguración de esta asamblea, entre los cuales se encontraban los mandatarios estadounidense, George W. Bush, e iraní, Mahmud Ahmadinejad, Sarkozy también lanzó una nueva advertencia a Irán.

"Si dejamos que Irán se dote de un arma nuclear, haríamos correr un riesgo inaceptable a la estabilidad de la región y el mundo", dijo enfáticamente.

"Quiero decir en nombre de Francia que esta crisis sólo se resolverá si la firmeza y el diálogo van de la mano. Francia actuará con ese espíritu", agregó.

El presidente iraní formaba parte de los oradores que tomarían la palabra tras el presidente francés.

"Me dirijo a la conciencia de todos aquellos que tienen una responsabilidad en la conducción de los asuntos mundiales. Porque si no, los pobres y los explotados se rebelarán un día contra la injusticia que se comete" con ellos, advirtió el presidente Sarkozy.

Según él, "el mundo necesita un nuevo espíritu. Se necesita un verdadero "new deal a escala planetaria. Un new deal ecológico y económico".

El "new deal" (nuevo acuerdo) fue el nombre que se le dio a la política intervencionista puesta en práctica entre 1933 y 1935 por el presidente estadounidense Franklin Delano Rossevelt para luchar contra las consecuencias de la crisis económica de 1929.

El presidente francés llamó a "todos los Estados a reunirse para fundar el nuevo orden mundial del siglo XXI basado en la idea de que los bienes comunes de la humanidad deben quedar bajo la responsabilidad de toda la humanidad".

"En nombre de Francia, lanzo un llamado solemne a las Naciones Unidas para que, en este siglo marcado por el retorno de la escasez, se den los medios para garantizarle a todos los hombres el acceso a los recursos vitales, al agua, a la energía, a la alimentación, a los medicamentos, al conocimiento", dijo.

Sarkozy también asignó a la ONU la tarea de lograr "una distribución más justa de los beneficios, de las rentas tecnológicas", de moralizar el capitalismo financiero "para ponerlo más al servicio del desarrollo y menos al de la especulación" e "ir más lejos en la lucha contra la corrupción".

Para que la ONU pueda poner en marcha este nuevo acuerdo, Sarkozy propuso su fortalecimiento. "En este mundo en el que la suerte de cada uno depende cada vez más de los otros, la ONU no debe debilitarse, sino fortalecerse. Su reforma para adaptarla a las realidades del mundo de hoy es una prioridad para Francia.

No tenemos más tiempo para esperar", insistió.

El mandatario francés se une así a las aspiraciones de Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, quien unos minutos antes había afirmado que "un mundo cada vez más interdependiente reconoce que la ONU representa el mejor medio -de hecho es el único medio- de superar los desafíos del futuro".