Moscú, Rusia.- Los presidentes francés, Nicolas Sarkozy, y ruso, Vladimir Putin, intentaron distender el ambiente el martes por la tarde durante un encuentro en Rusia, al tiempo que se mantuvieron firmes sobre el fondo de sus diferencias.
"Francia entiende la voluntad de Rusia de volver al lugar que le pertenece en el plano internacional. Yo quiero comprenderlos y espero que ustedes acepten también nuestras convicciones", declaró Sarkozy a su homólogo al inicio de su primera visita oficial en Rusia.

"Francia quiere ser un amigo de Rusia, Francia observa con mucho interés los esfuerzos que hace Rusia por desarrollarse (...). Necesitamos, por la paz en el mundo, trabajar juntos", agregó, durante un encuentro en la residencia presidencial de Novo Ogarevo, en los suburbios de Moscú.

Rusia intenta un retorno a la escena internacional marcado por declaraciones agresivas que han despertado inquietud.

Ha amenazado, por ejemplo, con apuntar misiles hacia Europa si Estados Unidos instala su escudo antimisiles a sus puertas.

"Francia ha sido, es, y espero que será un socio privilegiado de Rusia en Europa y en el mundo", respondió Putin, sugiriendo que Moscú no ha definido aún su relación con el nuevo presidente francés, más crítico hacia Moscú que su predecesor, Jacques Chirac.

"Quiero señalar que nuestras relaciones se desarrollan bien", agregó sin embargo Putin.

En mayo Putin esperó dos días para felicitar a Sarkozy por su victoria en las elecciones presidenciales, señal de que Moscú había recibido mal las críticas del nuevo presidente francés hacia Rusia durante su campaña electoral, en particular por la situación en Chechenia.

Sarkozy ha agregado nuevas críticas a partir de entonces, denunciando una cierta "brutalidad" rusa en la escena internacional o recordando a Moscú sus "deberes" en el terreno de la democracia.

Ambos mandatarios sostuvieron una cena de trabajo y se volverán a reunir el miércoles en el Kremlin para una entrevista seguida de una conferencia de prensa y de una comida de trabajo.

Esta visita deberá marcar el tono de la relación franco-rusa, dando vuelta a la página de la era Chirac-Putin, marcada sobre todo por la amistad.

"Para Chirac, ante todo no había que humillar a Rusia. Pero fue un poco lejos", anotó un alto diplomático francés bajo anonimato.

Por su parte, un alto funcionario del Kremlin manifestó el martes la esperanza de que la visita de Sarkozy aclare la posición de Francia en varias cuestiones internacionales después de "las declaraciones contradictorias de personalidades oficiales francesas".

Irán y Kosovo serán sin duda alguna los temas más importantes en las conversaciones de Sarkozy y Putin. Rusia se opone al fortalecimiento de las sanciones contra Irán, preconizado por Francia, y a un estatuto de independencia para la provincia serbia.