Arturo Estrada / Vanguardia
Saltillo, Coah.- Comerciantes del Centro Histórico advirtieron la necesidad de que se establezca una campaña para limpiar el graffiti del primer cuadro de la ciudad. Aunque la aparición de nuevas pintas ya no es tan grave como años atrás, lo cierto es que el graffiti en diversos inmuebles ha permanecido hasta por años, lo que provoca una imagen negativa al corazón de Saltillo.
"Las pintas ya no son el principal problema. Hoy nos vemos más afectados porque rayan los vidrios de los aparadores o porque colocan estampas que son difíciles de quitar", dijo José Eduardo Arredondo López, propietario de un establecimiento de videojuegos.

A pesar de que el Centro Histórico cuenta con una fuerte vigilancia durante el día, por las noches los vándalos aprovechan para cometer sus transgresiones, opinó por su parte Fernando Luna, comerciante de la calle Allende.

"De nada sirve que se hayan incrementado las sanciones en el Reglamento de Policía, si casi no hay detenciones. Falta más vigilancia nocturna de la Policía Municipal, porque el graffiti está de vuelta y en nuevas formas", dijo.

Advirtió que lo importante no es estar efectuando acciones reactivas contra el graffiti, como comprar pintura especial, modificar el Código Penal o una reglamentación más dura, "sólo se requiere de una prevención más efectiva".

"Los graffiteros afectan terriblemente la imagen de la ciudad, pero ante todo no respetan a nada ni a nadie. Pintan iglesias, edificios públicos, anuncios, monumentos, casas por igual. Claro que hay enfado por parte de la comunidad", expuso.

Pero a partir de una "tendencia" los graffiteros cambiaron el aerosol por marcadores y esmeriles para rayar vidrios de comercios, casas y transporte público por igual, así como puntas para tallar paredes y piedra.

A más de cuatro años de haberse detectado este problema, es fecha que los grupos de graffiteros parecen cobrar fuerza en lugar de ceder ante las acciones tomadas por las autoridades.