Berlín.- El secretario general de la Convención de la ONU sobre Biodiversidad, Ahmed Djoghlaf, instó hoy en Bonn a la comunidad internacional a alcanzar un acuerdo sobre bioseguridad que defina las responsabilidades en caso de que se produzcan daños en la producción y comercio de transgénicos.
Djoghlaf hizo estas declaraciones durante la conferencia de la ONU sobre Bioseguridad que se celebra desde ayer en Bonn y en la que más de dos mil expertos de gobiernos y ONG intentan elaborar un reglamento sobre responsabilidades y compensaciones en el campo de la tecnología transgénica.

La reunión de la ONU sobre Bioseguridad tiene como objetivo avanzar en el denominado Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, aprobado en 2000 con el fin de proteger la biodiversidad frente a los riesgos potenciales de los organismos transgénicos.

Mientras que en la última conferencia celebrada en 2006 en Brasil se acordó identificar y etiquetar los productos transgénicos hasta 2012, en Bonn se buscará acordar un marco que regule el tipo de responsabilidades y compensaciones que deben darse en caso de que este tipo de productos causen daños a la agricultura o la naturaleza.

Djoghlaf instó a las partes a llegar a un acuerdo, entre otras razones, porque está en juego la credibilidad de la comunidad internacional. Lo que tiene que salir de Bonn, dijo, es "un paso histórico".

Básicamente, la idea es buscar un reglamento para proteger a los países en desarrollo de las importaciones de material transgénico inseguro; dentro de la Unión Europea existen mecanismos internos de compensaciones ilimitadas a los damnificados.

Varias ONG se lamentaron al comienzo de la conferencia de que las grandes multinacionales no muestran voluntad de cara a un reglamento de carácter vinculante.

Las seis principales multinacionales se han manifestado, según representantes de las ONG, únicamente dispuestas a establecer reglas voluntarias y rechazan todo acuerdo vinculante.

"Su objetivo es privatizar la legislación internacional", lamentó la presidenta del instituto de estudios medioambientales Ecoropa, Christine von Weizsäcker.

A partir de la semana próxima comenzará en también en Bonn la IX Conferencia de la Convención sobre Diversidad Biológica, a la que asistirán representantes de los más de 190 países firmantes, y que en su segunda parte contará con una nutrida presencia ministerial.