Notimex
Este martes, vecinos de la colonia Vista Hermosa, en el municipio mexiquense de Nicolás Romero, despertaron al escuchar disparos, gritos y gente corriendo por la calle y azoteas.
Nicolás Romero, Méx.- De la noche a la mañana cualquier vivienda deshabitada se puede convertir en una casa de seguridad para mantener ocultas a personas secuestradas o como centro de operaciones del narcomenudeo.

Este martes vecinos de la colonia Vista Hermosa despertaron al escuchar disparos, gritos y gente corriendo por la calle y azoteas. Sólo un par de minutos les bastaron para darse cuenta de que se trataba de un operativo policiaco.

Al principio todo era confusión, la gente que vive en la calle de Magnolias se asomaba por las ventanas y otros se atrincheraban en sus cuartos por el temor a ser alcanzados por una bala perdida.

Al mismo tiempo, oían gente corriendo por la azotea de algunas casas, pero después supieron que se trataba de presuntos plagiarios que intentaban escapar de la Policía Federal Preventiva (PFP).

"Eran como las siete de la mañana cuanto comenzó el alboroto", dijo uno de los pocos vecinos que aceptaron platicar lo que vieron y oyeron, pero sin dar sus nombres por temor a represalias.

Primero fueron balazos, luego gritaban: ¡Policía Federal! y después oímos a gente correr y a otras personas diciéndoles que se detuvieran; en medio del escándalo comenzó una intensa balacera, comentó una mujer de casi 60 años.

Minutos más tarde nos enteramos que se trataba de un operativo "y que los policías habían rescatado a dos personas que estaban secuestradas en la casa bonita, pero nunca nos imaginamos lo que ahí hacían las personas que llegaron hace unos dos meses", dijo.

La casa de seguridad que descubrieron los agentes, y donde detuvieron a 13 presuntos secuestradores, se ubica a mitad de la calle Magnolia y enfrente hay una una fábrica textil que ocupa buena parte de la manzana.

En la zona, en la colonia Vista Hermosa, vive gente de clase media, como muchas en el municipio, que se gana la vida trabajando; algunos estudian, pero tienen poco tiempo para intimar con los vecinos, a menos de que coincidan en la tienda o el mercado y tengan una plática ocasional.

De este modo, como comentaba una vecina a Notimex, conocían que la casa estuvo desocupada mucho tiempo, porque la renta que pedían era muy alta para la economía de la zona, aunque hace dos meses llegaron los nuevos inquilinos.

Lo extraño es que sólo hombres entraban y salían del lugar, "a veces veíamos a varios en la azotea y sólo se dedicaban a observar a la gente que pasaba, pero hasta ahí. Nada que pudiera acusarlos de algún ilícito", señaló otro vecino.

Ahí, los agentes federales encontraron armas de alto calibre y se enfrentaron a una banda de secuestradores, lo que dejó un saldo de cinco muertos, de ellos cuatro presuntos plagiarios y un policía, y dos oficiales heridos.

Un joven dijo que desconocía si llegaron con mudanza porque no se dio cuenta de ello, ni tampoco vio automóviles estacionados frente a la casa, ni si entraban con comida.

El dueño de una tienda de abarrotes se mostróextrañado por lo ocurrido y dijo desconocer si alguien de esa vivienda fue a su negocio, "hay muchos clientes que sólo entran a comprar y no hacen más plática de la necesaria".Hace pocos días, refirió, instalaron una cortina de hierro en la llamada "casa de seguridad" pero sin que hubiera ningún negocio comercial.

Es muy duro saber que llega un vecino nuevo que, después te das cuenta, está involucrado en un negocio ilícito o viene a esconderse, huyendo de otro sitio donde cometió un delito, destacó una familia de la calle Magnolias.