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Cd. de México.- Con el resultado del PIB en el tercer trimestre del año, de 3.7 por ciento, se desvanece cada vez más la posibilidad de una recesión en la economía mexicana, señaló el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su publicación Análisis Económico Ejecutivo destacó que la actividad interna sigue fortaleciéndose y la externa se mantiene estable, a pesar de la incertidumbre que prevalece sobre el futuro de la economía de Estados Unidos.

Al parecer, la economía estadunidense podría mejorar en los siguientes meses, en medio de un entorno en el que el precio del crudo se modera y la inflación está controlada, agregó el organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Por otra parte, resaltó que casi por unanimidad (solo seis negativas y tres abstenciones) y antes del plazo límite, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2008, el cual "es el más cuantioso de la historia de nuestro país".

Precisó que con tal cantidad de recursos disponibles y la posibilidad de que aumenten durante al año ante un elevado precio del petróleo, se esperaría que la economía se beneficie con un impulso importante.

Según la asignación del gasto, comentó, se canalizarán más recursos a actividades que contribuyen a detonar el crecimiento. En concreto, la inversión crecerá 45 por ciento.

Sin embargo, mientras no se ponga atención real en la eficiencia del gasto, todo quedará en buenas intenciones. "No hay que olvidar que cuando el tamaño del presupuesto aumenta, la eficiencia del gasto al margen disminuye", subrayó.

El CEESP estimó que esto es evitable, en la medida en que el mismo sector público se prepara para el ejercicio presupuestal, aunque este renglón, tanto en el ámbito federal, como en el estatal y municipal quedó olvidado.

Aunque el Presupuesto de Egresos incorpora indicadores de desempeño, opinó que esto no asegura que los abundantes recursos detonen el crecimiento y el bienestar de la población.

El organismo apuntó que otro aspecto olvidado fue establecer condiciones de rendición de cuentas para el gasto federalizado y, atendiendo a otros problemas añejos, el origen de los recursos presupuestales.

Así observamos que los recursos de que disponemos no reflejan realmente un fortalecimiento de las finanzas, toda vez que el aumento de los ingresos proviene de lo que se espera obtener con la Reforma Fiscal y más petróleo, añadió.

Las autoridades afirman que tenemos Reforma Fiscal suficiente para el sexenio, dados los compromisos actuales y los gastos contingentes, pero ¿y después?, se cuestionó el CEESP.

Esto nos lleva a la urgente necesidad, hecha a un lado en esta ocasión, de evaluar los programas actuales de gasto: el que no cumpla con un criterio de beneficio social debe eliminarse, agregó.