México, D.F. .- Seducía a las mujeres con poesías y promesas de que las protegería, pero quienes conocían a José Luis Calva sabían que era obsesivo y dominante. La policía sospecha que es un sanguinario asesino en serie, que incluso se comió carne de su última víctima, sazonándola con jugo de limón.
El caso de un aspirante a escritor de novelas de horror que comete actos de canibalismo tiene convulsionados a los mexicanos, que se preguntan cuántas mujeres puede haber matado. La policía lo relaciona directamente con al menos tres asesinatos de mujeres: los de dos antiguas novias y el de una mujer no identificada cuyo cuerpo descuartizado apareció en una valija.

Los diarios han publicado fotos suyas luciendo una máscara como la de Hannibal Lecter, el protagonista de la película ``El silencio de los inocentes''. Calva usó una foto suya con la máscara en la portada de uno de sus manuscritos, que él mismo publicó, ``Instintos Caníbales''.

``Tenía un perfil extraño. Algo que llamaba la atención, cómo trataba a su novia'', comentó a la AP el individuo que salió como garante de un departamento que Calva alquiló en el centro de México. Seis meses más tarde fue hallado allí el cadáver descuartizado de una mujer, con algunas partes en un armario, otras en la nevera y un pedazo en una sartén.

``Era muy dominante, la clásica relación dominante-sumisa. Ella era muy sumisa y él le decía cosas como '¿quién te dijo que hablaras?', '¿quién te dijo que opinaras?''', relató el individuo, quien pidió no ser identificado porque hay un trámite legal en marcha. Calva dejó de pagar el alquiler en agosto y los dueños del departamento lo llevaron a los tribunales.

El individuo indicó que conoció a Calva medio al pasar en abril y que aceptó salir como garante a cambio de una comisión.

La policía cree que Calva seducía mujeres vulnerables y madres solteras, leyéndoles poesías y bombardeándolas con llamadas y correos electrónicos.

Una antigua novia dijo que recibió llamadas amenazantes en las que Calva le imploraba que volviese con él. Decía que no podía vivir sin las mujeres y que una vez intentó suicidarse. Pero las que morían eran las mujeres, según los fiscales.

Sus escritos, que han sido publicados en parte por la prensa, revelan la personalidad de alguien obsesionado consigo mismo. En la dedicatoria de su manuscrito ``El Caminante'', Calva escribió: ``Dedico estas palabras a la creación más grande del universo, que soy yo''.

El garante del departamento dijo que se había deshecho de una compilación de los poemas de Calva porque eran muy malos. Agregó que Calva ``tal vez buscaba inspirarse'' para completar un manuscrito sobre canibalismo.

Calva permanece internado en un hospital donde es atendido de las heridas que sufrió al tratar de escaparse por un balcón. Tiene una orden de arresto de 30 días y el fiscal Gustavo Salas dijo que lo acusará de al menos un homicidio premeditado o intencional.

En su testimonio ante investigadores, Calva dijo haber matado accidentalmente a Alejandra Galeana durante una fuerte discusión, y haberla descuartizado y cocinado partes de su cuerpo. Pero negó habérsela comido, pese a que cuando la policía irrumpió en su departamento halló un pedazo de carne frita en un tenedor, rociada con jugo de lima.

Calva negó asimismo participación alguna en los otros dos asesinatos.

Al irrumpir en el departamento, ubicado en un lóbrego edificio céntrico, encontró numerosas velas, sangre y películas de horror.

Calva parecía estar fascinado con esas películas. La ex novia le dijo a la policía que la obligó a ver le cinta sádica ``Saló, o los 120 días de Sodoma''.

La mujer, cuyo nombre no puede ser difundido porque es testigo en el caso judicial, expresó que Calva la obligó a vender las burdas impresiones de su colección de ``novelas'' y poesías en la calle, a uno o dos dólares, para pagar por las drogas y el alcohol que consumía.

Señaló que Calva le había dicho que ``existen los ángeles y que él era el ángel que la iba a cuidar''.

La mujer rompió la relación en julio y se libró de él. Otras no fueron tan afortunadas.

La policía dijo que una mujer no identificada que fue vista en el departamento de Calva apareció descuartizada en una valija a principios del 2007. El cadáver de otra antigua novia, una madre soltera, estrangulada, descuartizada y guardada en cajas de cartón, fue hallado en el barrio de Chimalhuacán en el 2004.

Dado que Calva fue investigado por posible abuso de mujeres ya en 1996, la gente se pregunta si no habrá estado involucrado con una serie de asesinatos de mujeres en la zona este de la capital mexicana que aterrorizaron a la ciudad.

Los fiscales dicen que muchas de las novias de Calva eran de los barrios pobres del sector oriental, donde en el 2005 y el 2006 fueron estranguladas media docena de mujeres. Ese era el método preferido de Calva, según se cree.

Las autoridades dijeron que la policía todavía no tiene pruebas que lo relacionen con los asesinatos de Chimalhuacán ni lo han acusado formalmente de ningún otro crimen porque esperan que se recupere de las lesiones sufridas al tratar de escapar cuando fue detenido el 8 de octubre.