Ciudad de México.- La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, rechazó hoy que haya zonas del país gobernadas por el narcotráfico como lo aseguró la víspera el director de Inteligencia de Estados Unidos, Dennis Blair.
"Rechazamos tajantemente" la afirmación basada en "aspectos parciales que descontextualizan situaciones" que se registran en el país, dijo la canciller a la prensa.

"No veo una situación en la que el narcotráfico gobierne alguna parte del país", señaló Espinosa y subrayó que en México "tenemos un Estado actuando".

Posteriormente el secretario de Gobernación de México, Fernando Gómez Mont, responsable de la política interna del país, dijo que "declaraciones como las que realizó el señor Blair son desafortunadas y no contribuyen a generar el clima de confianza indispensable para ganar esta lucha", la que se lleva contra el narcotráfico.

El funcionario, en lo que dijo es la posición oficial del gobierno mexicano, agregó que "la guerra que hoy libramos es producto de un problema transnacional, que como nunca estamos combatiendo con total decisión de nuestro lado de la frontera" y recordó que Estados Unidos ha "reconocido que el problema del crimen organizado es un problema binacional, que ambos países necesitan enfrentar como aliados".

"México exige que se reconozca su liderazgo y compromiso en la lucha contra la amenaza común del crimen organizado y demanda de las voces públicas de Estados Unidos el mismo grado de autocrítica y compromiso que el propio gobierno mexicano ha demostrado durante la administración del presidente Calderón", señaló.

También subrayó que el país vive una normalidad democrática, que los ciudadanos tienen acceso a todos los servicios que presta el Estado mexicano, que las comunicaciones son normales en todo el territorio y que incluso se vive un proceso electoral.

Al presentar su informe al Comité del Senado estadounidense para el Servicio Armado, Blair había señalado que en la frontera con México existe una creciente violencia y que "la influencia corruptora y la creciente violencia de los carteles de la droga en México impiden al gobierno controlar parte de su territorio y construir instituciones democráticas efectivas".

La violencia del narcotráfico, pese a una serie de operaciones realizadas por el gobierno en su contra en las que intervienen en forma conjunta las fuerzas armadas con la policía federal y las policías locales, dejó como00 muertos en 2008 y en lo que va de 2009 supera los 1.000 asesinados.

Los organismos encargados de combatir la delincuencia han señalado que las bandas de narcotraficantes han diversificado sus acciones, dedicándose a otros delitos.

Entre sus nuevas ocupaciones se encuentran el secuestro, el robo de vehículos, la trata de personas (prostitución, tráfico de niños y paso de migrantes a Estados Unidos), piratería (copia de películas y de fonogramas) y protección a empresas, entre otros.