Héctor Ledezma/de10.com.mx
Mantener una relación de pareja cuando las cosas no van bien en una situación complicada. Se debe hacer un autoanálisis y sobre ello decidir. Lo malo viene cuando uno de los dos no quiere
Las relaciones de pareja suben y bajan de acuerdo a los gustos, empatía, intereses. También en base a la intensidad del amor y la pasión. Estos  dos puntos son definitorios en caso de crisis, para seguir o parar; para encontrar bases firmes y continuar la relación, o causas para terminarla de tajo.

De acuerdo con soitu.es, la aceptación de que el amor y la pasión se terminaron es complicado, de hecho menciona un desgaste donde no se llega a ser consciente de inmediato, lo que repercute en un deterioro.

El psicólogo y sexólogo, Miguel Alejandro Espinosa Díaz comenta:

"La pasión dentro de una relación de pareja no es un estado permanente y estático, más bien es un sentir comúnmente al inicio de las relaciones, durante el enamoramiento, que después de un tiempo (alrededor de dos años) va disminuyendo, lo cual no quiere decir que tenga que desaparecer, ya que al igual que el amor, requiere de estarse actualizando, fomentando y retroalimentando día con día."

La manera en que las personas se pueden dar cuenta de que la pasión,  amor  o ambos han disminuido es por medio de un autoanálisis. Ser sincero consigo mismo y darse cuenta de qué es lo que sienten respecto a su pareja, con respecto de la relación. Al final, las actitudes y conductas siempre harán notorio el verdadero sentir de forma consciente o inconsciente.

El cuestionar la relación de pareja siempre es positivo, ya que "estar actualizándola seguro hará que las personas permanezcan felices dentro de la relación, o en dado caso de decidir terminarla, el cierre de ésta puede resultar en buenos términos. Por otro lado, si la comunicación en la pareja no es un ejercicio constante y efectivo, estos cuestionamientos pueden generar conflicto, dudas, culpas", dice el sexólogo.

El miedo es una emoción que estará presente en ambos casos, ya que todo cambio genera el temor a lo desconocido y eso no es malo, solo es una señal de alarma emotiva para estar más atento a lo que ocurrirá. Lo importante es no caer en el "sigamos juntos, aunque no te ame", sólo porque no se tiene la fuerza para decidirlo.

El apego suele ser una de las cosas que confunden con amor, con costumbre y monotonía. Es necesario que identifiques los enemigos de tu relación, que incluyen la comunicación deficiente o poco afectiva, falta de compromiso, insatisfacción con la vida, entre otros.

El asunto de terminar o no, es cosa complicada, pues se corre también el riesgo de caer en relaciones obsesivas, donde hay un empeño de tener a un lado al ser deseado, aunque los sentimientos de éste ya no vayan en la dirección de los propios. Decir "hasta aquí" con demasiada facilidad o muy pronto tampoco es positivo, el secreto está en saber encontrar el punto justo.

 

El sexo no lo es todo

Cabe señalar que en el aspecto sexual, la merma es normal, ya que se van acomodando y se van creando rutinas, lo que se debe cuidar es no caer en situaciones que generen aburrimiento, hartazgo, hastío y vacío. Al contrario, siempre hay tips para ponerle remedio.

"La sexualidad es un área más de la relación de pareja, en ésta se refleja la relación misma, esto es, si en la relación de pareja no estás a gusto, seguramente en tu relación sexual tampoco lo estarás, o al revés, si disfrutas tu relación de pareja seguro también disfrutarás en tu relación sexual, no es posible separar una de la otra", afirma el sexólogo.

Es importante distinguir que una relación sexual no necesariamente requiere de un contacto coital, es más bien un compartir lleno de placer erótico, que puede darse por medio de besos, caricias, apapachos, toqueteos, coito, palabras, olores, sonidos, y un largo etcétera, que depende de la creatividad de cada persona y cada pareja.

 

Relación tú, yo, nosotros

El sexólogo comenta que una relación está compuesta por un YO, un TU y un NOSOTROS, para tomar una decisión hay que estar conscientes desde dónde la están tomando, si hablan desde el "yo" o el "tú", entonces se está perdiendo de vista lo que se ha construido entre ambos.

Estando conscientes del "nosotros" se puede mirar con mayor claridad la construcción o destrucción de la relación, es ahí donde conversar sobre las posibilidades y la viabilidad es factible.

"Opciones y posibilidades para recuperar la pasión y el amor hay muchas, la situación es preguntarse qué tanta disposición se tiene, qué tanto interés, deseo o si es más bien visto como un sacrificio a realizar, si es esto último, seguro entonces es mejor ser sincero y tomar otro tipo de decisión", afirma Espinosa Díaz.

 

¿Y cuando uno ya no quiere?

El respeto por la decisión de las personas siempre es importante, si no hay un acuerdo y si ya se ha conversado, resulta recomendable acudir a terapia individual o hasta de pareja si ambos están dispuestos, para poder cerrar el ciclo de la pareja de la mejor forma posible, al final, una relación de dos personas que han compartido viviendo juntas no tiene porque terminar de tajo. Es posible llevar una relación de amistad si así lo deciden, aunque esto lleva comúnmente un proceso de sanación emocional y madurez de ambos.

Miguel Alejandro explica que con cierta frecuencia resulta menos fácil, que la persona que no quiere terminar la relación comprenda y la que quiere terminar se vaya, justo a eso es a lo que llamamos co-dependencia y requiere de apoyo psicológico profesional.