Excélsior
Especialistas consideran que los operativos contra el crimen necesitan policías más preparados y mayor coordinación entre las corporaciones
Al concluir este día, siete personas podrían ser ejecutadas en algún punto de nuestro país; en los próximos 60 minutos se denunciarán 13 delitos cometidos por la delincuencia organizada.

Este es el escenario que ha intentado revertir la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal con una nueva estrategia de operación. El presidente Felipe Calderón ordenó, a finales de 2006, que las corporaciones de seguridad e investigación federal trabajen bajo un solo mando de operación: el Cuerpo Federal de Policía.

Sin embargo, la principal estrategia de la SSP, bajo el mando de Genaro García Luna, ha carecido de resultados efectivos para reducir la actividad delincuencial en nuestro país; el índice delictivo se incrementó 16 por ciento, con respecto al año anterior.

El Gobierno Federal consideró que incrementando el estado de fuerza y trabajo, bajo una sola coordinación, podría reducir las actividades ilícitas y al mismo tiempo recuperar los espacios públicos perdidos.

En estos momentos operan, bajo la dirección de la SSP, 4 mil 921 elementos que pertenecían a la Agencia Federal de Investigación (AFI), área que anteriormente se encontraba adscrita a la Procuraduría General de la República (PGR).

Para estas labores, también fueron integrados 15 mil 261 efectivos de la extinta Policía Federal Preventiva; el Gobierno mexicano aseguró que, con esta estrategia, se mejoraría el esquema de combate delictivo.

Sin embargo, los cárteles de la droga y organizaciones criminales no han reducido sus actividades en el territorio nacional; en el transcurso de este año se han registrado 2 mil 390 ejecuciones vinculadas con dichas actividades ilícitas.

El presidente del Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad (ICESI), Luis de la Barreda Solórzano, consideró que aún es muy pronto para dar una evaluación sobre la fusión de corporaciones policiacas.

Sin embargo, consideró, esta acción representa el principal proyecto del sexenio en materia de seguridad y lo que los ciudadanos esperan son resultados óptimos que garanticen la paz social.

"Lo que ha habido es, ejecuciones espectaculares, lo cual parece una respuesta a la estrategia del Gobierno, pero recordemos que el presidente Calderón lo anunció desde el primer momento.

"Esta respuesta será violenta y esta lucha no se podrá ganar en el corto plazo, pero creo que es indispensable que el Gobierno Federal recupere territorios", dijo en entrevista con Excélsior.

La recuperación de espacios ganados por el narcotráfico fue la primera misión del nuevo Cuerpo Federal de Policía; la estrategia de combate, en 2007, se aplicó en 11 entidades del país y se conoció como "Operativos Conjuntos".

Se ordenó la distribución de 14 mil 582 elementos, en los estados con mayor actividad de narcotráfico: Guerrero, Michoacán, Baja California, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Estado de México y DF.

Para estaacción se invirtieron 82 millones 150 mil 846.81 pesos; el gasto diario para garantizar la alimentación, hospedaje y transporte de los policías federales, asciende a 453 mil 872.08 pesos.

Según el proyecto de seguridad federal, con estos operativos se reduciría la actividad delincuencial, a nivel nacional, además de restablecer la paz social.

"Los temas básicos de inteligencia son información, distribución de la información y coordinación. Sin esto, no puede funcionar una estrategia para combatir la criminalidad de ningún tipo, ni la organizada ni la otra", dijo De la Barreda Solórzano.

Sin embargo, la actuación del Cuerpo Federal de Policía no arroja resultados positivos.

Estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SSP), organismo dependiente de la SSP, revelan que, en los primeros nueve meses de 2007, se han registrado 91 mil 84 denuncias por delitos de competencia federal.

En el informe se destaca que existen 52 mil 653 averiguaciones previas por delitos contra la salud; es decir, comercio, traslado, elaboración y portación de drogas prohibidas por la legislación mexicana.

Las cifras otorgadas por el Gobierno Federal destacan un incremento de los delitos federales de 16 por ciento, con respecto a 2006, ya que, en el mismo periodo, se registraron 76 mil 470 ilícitos de competencia federal.

El especialista en temas de inseguridad consideró, con base en estas cifras, que los operativos conjuntos "han funcionado parcialmente, han puesto de manifiesto que el Gobierno Federal no se ausenta de esta batalla, han logrado algunas detenciones, han logrado incautar sustancias prohibidas, pero el éxito ha sido parcial.

"Porque no tenemos ni las policías que requerimos, ni tenemos esta coordinación que debe ser algo infaltable y constante para que la estrategia tenga éxito".

El incremento de elementos, bajo el mando de la SSP, ha generado conflictos al interior de la dependencia como indisciplina, corrupción y desconfianza en las ejecuciones de mandamientos judiciales.

El pasado 4 de septiembre, más de 300 aspirantes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), rechazaron unirse al Cuerpo Federal de Policía porque su solicitud era para trabajar en PGR y no en la Secretaría de Seguridad Pública federal.

En las filas de la Policía Federal, se ha infiltrado la delincuencia. La última prueba de este vínculo se encontró el pasado 12 de octubre; al menos 25 elementos de la División de Caminos, presuntamente protegían las operaciones del cártel del Golfo en distintas regiones del estado de Tamaulipas.

El titular de la SSP federal, Genaro García Luna, reconoció que elementos bajo su mando se han corrompido y han colaborado en actos ilícitos; por ello, dijo, el combate a la corrupción será el primer objetivo en la reestructuración y administración del nuevo perfil de la Policía Federal.

La desconfianza es otro factor que se encuentra entre los integrantes del Cuerpo Federal de Policía.

En estos momentos se encuentra bajo investigación un grupo de agentes que, presuntamente, irrumpieron de manera ilegal en el domicilio particular de Lázaro González, jefe de escoltas del Gobernador sonorense Eduardo Bours.

"Hoy tenemos en los medios un ejemplo verdaderamente espectacular, el Gobernador de Sonora quejándose de un operativo de la AFI (integrantes de la Policía Federal) del que no estaba informado.

"Anteriormente, el mismo Gobernador de Sonora había reprochado que estando presentes fuerzas federales no se hubieran dado cuenta de que un convoy de varios automóviles cruzaba una parte importante del territorio de Sonora (después de un enfrentamiento armado que arrojó un saldo de 22 personas muertas), eso es lamentable", dijo el presidente del ICESI.

La creación del Cuerpo Federal de Policía es el proyecto de este sexenio en materia de seguridad. Durante 2007 se invirtieron 12 millones de pesos en instalaciones, principalmente en la Academia Superior de Seguridad Pública, en San Luis Potosí.

También se destinaron 8 millones en mobiliario estratégico, como campos de entrenamiento y herramientas de instrucción policial; además de 14 millones de pesos en equipamiento, como chalecos antibalas, armas de fuego y equipo logístico.

Este proyecto prevé que los elementos improvisados quedarán fuera; se busca crear un cuerpo con estándares internacionales que recuperen la confianza de la ciudadanía.

"Seguramente nunca lograremos exterminar la criminalidad, pero sí podemos acotarla", consideró De la Barreda Solórzano.