México, D.F. .- A menos de un año de los Juegos Olímpicos, el atletismo mexicano pasa por un momento de crisis extrema y dividido tiene pocas posibilidades de sobresalir en Pekin'08, a pesar de ser el deporte con más campeones olímpicos del país.
La "guerra" de varios atletas liderados por la subcampeona olímpica Ana Guevara con la Federación Nacional es una versión nueva de las diferencias en varios niveles del deporte mexicano, consecuencia de las cuales, muchos equipos rindieron menos de lo esperado en competencias internacionales de los últimos años.

En el caso del campo y pista se ha llegado a su punto de mayor baja después de unas denuncias de Ana Guevara en referencia al presidente de la Federación, Mariano Lara, quien con un lenguaje diplomático desmintió hoy con pruebas a la velocista y cuando recibió preguntas en tono ofensivo, dio las gracias y no habló.

México suma tres preseas de oro, cinco de plata y dos de bronce en el atletismo olímpico, pero para Pekín'08 son escasas las posibilidades de extender la racha de medallas desde los Juegos de Barcelona'92 cuando el marchista Carlos Mercenario fue subcampeón en 50 kilómetros.

Hoy, además de Ana Guevara, cuarto lugar en 400 metros en los Mundiales de Osaka'07, son pocos los atletas preparados para luchar por una medalla olímpica; se menciona a Eder Sánchez y Horacio Nava, en caminata, y a Madaí Pérez en maratón, pero está por ver si pueden salir adelante en un ambiente de pugnas.

Lo peor es que las diferencias no se han discutido en una mesa, sino a través de los medios. Mariano Lara llamó hoy a la unidad y sugirió que en paz todo se puede, pero con un lenguaje duro criticó a Ana, ahora con la alternativa de devolver el "golpe" o quedarse callada.

Si bien México nunca ha sido una de las potencias del atletismo mundial, hace décadas figura en Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales con marchistas, corredores de distancias largas y en par de ocasiones con velocistas.

Ahora el país tiene a algunos atletas entre los mejores de Hispanoamérica, pero algunos han asumido el papel de quijotes y se han sumado a la ofensiva contra la Federación, que no ha reconocido errores y parece poseer poca capacidad para el diálogo.

En el caso de los deportistas, a menos de un año de los Juegos Olímpicos, están concentrados en asuntos ajenos a mejorar su forma deportiva, y en el de los directivos, han dedicado por estos días mucho tiempo a demostrar su inocencia ante las acusaciones y eso les ha quitado tiempo para trabajar.

No se ve claro que pueda haber un ganador en esta "guerra", pero está garantizado el nombre de los perdedores. Serán todos porque andan ocupados en atacar, mientras la mayoría de los países ya llevan trabajo adelantado rumbo a los Juegos Olímpicos.